Héctor Pérez Marcano | La MUD está sometida a una sospecha permanente

Héctor Pérez Marcano21 de septiembre, 2016

 

Estamos en uno de los momentos más difíciles de manejar de la crisis venezolana. Se necesitará temple y cabeza fría en la dirección política de la oposición. Inexplicablemente la MUD está sometida a una sospecha permanente, pese a que todo lo logrado hasta ahora se debe, precisamente, a la acertada conducción de los dirigentes y partidos que integran la MUD.

Los impacientes generan confusión y no le perdonan a la MUD el más mínimo error. Primero fue María Corina Machado quien saltó al ruedo con la sospecha de que se estaba negociando el revocatorio para el 2017, luego, partiendo de una suposición o la desconfianza permanente, El Nacional editorializó dos días seguidos bajo la frase con nosotros no cuenten. Tengo que decirlo pues a veces, sin quererlo, se llevan municiones a las alforjas del enemigo. De las precipitaciones no suele salir nada bueno. Sin embargo creo que la MUD no ha tomado en cuenta, a la hora de algunas decisiones, que hay un sector del país que no entiende que en conflictos políticos la solución siempre llega tras negociaciones entre las partes, si, negociaciones; no hay que temerle ni denostar la expresión. Hasta Bolívar intentó negociar con Morillo.

He repetido, una y otra vez, que conflictos armados se han resuelto solo cuando las partes se han sentado a negociar, es decir, cuando los adversarios se han convencido de que la salida solo puede venir por la vía de la negociación. Estoy convencido de que la crisis venezolana es una de esas situaciones políticas que requieren una negociación. Porque no se trata solo de resolver el problema de Maduro, se trata de la política económica y social para recuperar al país, para sacarlo del atolladero, de la bancarrota, en que nos ha sumido el régimen actual. Quizás lo de Maduro sea lo más sencillo del asunto. Maduro ya no le sirve ni a los chavistas de convicción. Maduro le sirve a una camarilla cada vez más aislada y crece dentro del régimen el sector que entiende que de Maduro hay que salir. La intuición me indica -al igual que Pérez Martí- que lo de Maduro se resuelve antes de que termine el 2016, con revocatorio o sin él.

¿Qué hay de quienes vacilan en la MUD? Es de esperar, la MUD no puede ser monolítica, más aún cuando llegaron las horas más difíciles. Pero si hacemos un balance de la actuación de la MUD el saldo es a favor de la MUD. Han pasado momentos críticos, sobre todo en el 2014, pero finalmente la cordura y la Unidad se han impuesto.

Tengo decenas de años en el trajín político, por tanto no soy de los que se chupan el dedo.