Jesús Seguías @JesusSeguias | Último reporte del Tracking de Coyuntura País de Datincorp (Julio 2015)

Screen Shot 2015-09-08 at 4.01.03 PMConclusión prospectiva del estudio

El desenlace en Venezuela

  1. Venezuela está dentro de una olla de presión emocional y racional de impredecibles consecuencias. El 51% de los venezolanos quiere emigrar del país (Venezuela es el país de menor tradición migratoria de América). El 64% de los jóvenes quiere irse. Casi la mitad de la población D-E (barriadas populares) quiere irse. La explicación de este fenómeno es muy clara: la mitad de los venezolanos perdió la esperanza y tienen elevados niveles de desesperación y frustración.
  2. El partido de gobierno y el presidente Maduro en los actuales momentos revelan un deterioro significativo en su imagen y posicionamiento en el electorado, lo cual compromete seriamente sus posibilidades de victoria en las elecciones del 6 de Diciembre. Hoy, la Oposición esta frente a una posible victoria perfecta, obteniendo mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. Sin embargo, esto no significa que así vaya a ocurrir. El periodo que transcurre entre estos estudios diagnósticos y las elecciones siempre acontecen muchas cosas que pueden variar las tendencias. Nadie está jugando solo y sin adversarios en el terreno de juego. Son principios de las estrategias del poder.
  3. Las elecciones del 6 de Diciembre son percibidas como una ocasión para elegir diputados a la Asamblea Nacional sólo por el 20% de la población electoral; mientras que un 72% las percibe como la esperanza que tienen los venezolanos en el surgimiento de nuevas opciones políticas (un tercio de la población), y también como la oportunidad que tienen para manifestar su malestar e inconformidad o aceptación al gobierno del presidente Maduro.
  4. La narrativa electoral del Chavismo (PSUV) y del GPP debe estar enfocada en la solución radical de la inseguridad y de la crisis económica (crisis de producción, desabastecimiento e inflación). Las acciones efectistas (repetición de un Dakazo, el cierre de la frontera con Colombia, las acciones limitadas de la OLP) ya no son suficientes para revertir la tendencia actual de rechazo. La mayoría absoluta de los  venezolanos ha convertido su rechazo al presidente Maduro y a su gobierno (lo cual ha afectado sustancialmente al PSUV)  como una reacción emocional más que racional en este momento, y este es el rechazo más difícil de revertir en un proceso electoral y político. Y esta realidad opacará el liderazgo que puedan tener en particular algunos candidatos chavistas. Sólo contundentes y muy claros virajes en materia económica y en seguridad ciudadana pueden generar confianza en la población y cambiar la tendencia electoral de hoy.  A menos que ocurra una altísima abstención (y lo que se vislumbra es todo lo contrario), el Chavismo no podrá cambiar la actual tendencia con sólo el 22% del electorado a su favor. Deben recuperar a quienes abandonaron el chavismo (el 20% de la población) y que hoy ya está votando por la Oposición. ¿Podrán lograrlo en 90 días? No será fácil. Debido a que el viraje radical de las políticas del gobierno es muy difícil por ahora, El PSUV y el gobierno tienen otras opciones para reducir la votación de la MUD. Una de ellas es estimular la aparición de Terceras Vías conformadas por quienes dan prioridad  a conflictos internos y pases de factura por disputas pasadas en la Oposición (y que no interesan a la mayoría absoluta de los venezolanos). Otra opción es incorporar  en el tarjetón electoral tarjetas que confundan al electorado opositor.  De hecho, un 17% de los electores ha expresado que votaría por candidatos pro opositores que no van en la tarjeta única de la MUD. De esta manera, el Chavismo podría fulminar la “victoria perfecta” de la MUD.
  5. La narrativa electoral de la Oposición debe enfocarse en estimular la votación masiva, y en conquistar al electorado proveniente del Chavismo que hoy rechaza al presidente Maduro y a su gobierno, pero que aún siguen en un limbo político pues no confían en la Oposición y en la MUD. Estos ex chavistas en realidad hoy no estarían votando por la MUD en particular sino contra Nicolás Maduro. Más que pedir la salida de Maduro, quisieran que éste rectificara. Quieren nuevas opciones políticas, y en esta aspiración le acompañan la mayoría de los Opositores. La narrativa de la MUD, en consecuencia, debe neutralizar esta tendencia y conminar a la economía del voto. Es decir, la narrativa opositora debe desenfocarse de los candidatos en particular (ello no interesa a la mayoría absoluta de los electores) y convertir las elecciones del 6 de diciembre en la ocasión que tendrán los venezolanos para que, de manera democrática y pacífica, expresen su rechazo a las políticas del gobierno, y en especial del presidente Maduro. Y para ello es fundamental la victoria perfecta. La narrativa de la oposición debe rescatar la esperanza perdida de la mitad de los venezolanos, por tanto deben decir claramente cuál es el paso siguiente al 6 de Diciembre para que Venezuela cambie a partir del 7 de diciembre del 2015. Un dato: los venezolanos no están dispuestos a esperar soluciones a partir del 2019, y ni quizás para después del 2016.
  6. La victoria perfecta opositora podría conminar al presidente Maduro a rectificar y evitarle al país una tragedia. Asimismo, y por la misma razón, la “victoria perfecta” será la tabla de salvación del chavismo visto en perspectiva histórica porque obligaría a rectificaciones a tiempo.
  7. Una victoria opositora pírrica, en cambio, puede estimular la ilusión de que el proyecto socialista, tal como esta concebido, sí tiene  futuro y por tanto lo que queda por hacer es radicalizar el proceso. Las consecuencias de esta corrida de arruga serían impredecibles para la nación entera, pues el 72% de los electores piensan que los venezolanos pueden perder la paciencia y reclamar fuerte al gobierno si no hay soluciones verdaderas en el más breve tiempo.