LA NEGOCIACIÓN DE LA LEGISLATURA |ı| El PSOE inicia la negociación con cesiones a izquierda y derecha

Los socialistas proponen, en su búsqueda de acuerdos, acordar un nuevo objetivo de déficit con Bruselas, derogar la reforma laboral y acabar con las amnistías fiscales

El programa sobre el que trabajarán el PSOE y los partidos políticos con los que mantiene conversaciones para lograr su apoyo a la investidura de Pedro Sánchez incluye guiños a las formaciones emergentes, tanto a su izquierda (Podemos e IU) como a su derecha (Ciudadanos). Un punto en el que todos coinciden es la negociación con Bruselas de unos nuevos objetivos anuales de déficit y deuda pública que atiendan a los nuevos factores que están influyendo en el incumplimiento de los compromisos, flexibilización que ya se ha acordado para otros países, recoge el texto, que cita a Francia, Alemania e Italia.

Hay que renegociar la senda del déficit publico, entendemos que esos recortes de 9.000 millones a los que estaríamos obligados no los podemos hacer; espero llegar a un acuerdo razonable con las instituciones comunitarias, ha asegurado Sánchez este lunes. Ante la importante desviación al alza en el objetivo de déficit para 2015, el PSOE propone una senda gradual, realista y equilibrada de consolidación fiscal a cuatro años que sitúe el déficit en el entorno del 1% en 2019. La misma debería permitir colocar el déficit por debajo del 3% en 2017, lo que implica un año de retraso respecto a los objetivos actuales.

El documento, de 53 páginas y hecho público este lunes, ofrece y reclama “generosidad y voluntad de diálogo” a todos los partidos. “La naturaleza y el alcance de las reformas que debemos emprender requerirán del concurso de todos y la atención de todos. Solo así será posible que la nueva etapa que ahora se inicia prolongue sus efectos durante decenios en beneficio de todos los ciudadanos de hoy y también de quiénes nos suceden”, añade el texto, donde solo hay una mención a Cataluña. La única referencia al problema territorial en el documento elaborado por el PSOE, cuya solución al desafío soberanista de la Generalitat es una reforma de la Constitución y un modelo federal, indica que Sánchez es partidario de “nuevas políticas que actualicen nuestro sistema político” para “resolver los problemas que las comunidades autónomas, y especialmente Cataluña, puedan sentir en cuanto a su participación en el proyecto común y en el reconocimiento efectivo de las singularidades que las caracterizan”.

El PSOE propone la creación, en el plazo de un mes, de una subcomisión para la reforma Constitucional en el seno de la Comisión Constitucional del Congreso, que trabajaría seis meses en el reconocimiento de nuevos derechos civiles y políticos; la supresión de la preferencia del varón sobre la mujer en la sucesión a la Corona; la modificación de la composición y funciones del Senado -Ciudadanos quiere eliminarlo-; la revisión de los aforamientos o reforma de la ley electoral. Según los cálculos del PSOE, la reforma de la Ley Fundamental podría iniciarse a primeros de 2017.

Entre las prioridades de los socialistas también está la derogación de la actual reforma laboral, aprobada la pasada legislatura por el PP y cuestionada tanto por Podemos como por Ciudadanos -Albert Rivera plantea como solución el contrato único, frente a los tres modelos de contratos del PSOE-, así como un Nuevo Estatuto de los Trabajadores y Trabajadoras. La reforma del sistema fiscal, acabar con las amnistías fiscales e impulsar una nueva estrategia de lucha contra el fraude fiscal son otros de los puntos incluidos en el apartado de empleo y recuperación económica justa. Además, se aboga por aprobar una auditoría del gasto público de las administraciones para eliminar partidas superfluas para “establecer prioridades y mejorar la eficiencia”.

La aprobación de un plan de choque para reducir el paro a la mitad durante la legislatura —era del 20,8% en diciembre (46% en el caso de los menores de 25 años)— es otra de las iniciativas que recoge el documento que el PSOE ha enviado hoy a casi todas las formaciones políticas salvo al PP y a los independentistas catalanes. Dentro de estas medidas también figuran políticas activas de empleo para reducir el paro de larga duración y revitalizar los Planes de Garantía Juvenil. El paquete de medidas sociales da importancia además al ingreso mínimo vital y acercarlo a los niveles de la UE. También contempla que los jueces paralicen la ejecución hipotecaria en caso de insolvencia justificada no dolosa y la dación en pago, “valorando la vivienda en el precio establecido para la concesión del préstamo”.

La paralización del calendario de aplicación de la LOMCE e impulsar “con carácter inmediato” un Pacto Educativo compartido con la comunidad educativa y las fuerzas políticas es otro nexo en común con los partidos con los que está dialogando el PSOE de cara a la investidura de Sánchez. La rebaja del IVA cultural -el PSOE ve factible reducirlo del 21% al 10%- también es compartido por los emergentes e IU.

El PSOE también coincide con Podemos, Ciudadanos e IU en su oposición al fracking: en septiembre se comprometieron a derogar cualquier proyecto de este tipo aprobado hasta la fecha y a legislar para prohibir en todo el país esta técnica de extracción de petróleo y gas. Lo mismo sucede con el cierre progresivo de las centrales nucleares al cumplir su vida útil (40 años). PSOE, Podemos, Ciudadanos, PNV, Compromís e IU se encuentran entre los partidos críticos con la reapertura de la central de Garoña (Burgos), que lleva parada tres años y cuyos propietarios quieren que se le concedan 17 años más de actividad.

El documento presentado “es muy coherente con el programa electoral que hemos presentado en las elecciones y también incluye propuestas de los partidos con los que vamos a reunirnos”, ha subrayado Sánchez. “Lo importante es el para qué, y eso va a responder con quien podemos formar gobierno”, ha añadido durante una entrevista en RNE.

No somos de líneas rojas, somos de firmes convicciones, hay mucho espacio común para podemos enterdernos. Agradezco a los partidos con los que nos vamos a reunir que no haya vetos, ha hecho hincapié el dirigente socialista, crítico con la condición de Podemos, que le exige que no entable conversaciones con Ciudadanos. “La puerta está abierta, animo a Pablo Iglesias a que dé un paso al frente. Dice que tenemos que elegir [entre ellos y Ciudadanos] pero no, el PSOE ya eligió cuando el PP no se presentó. El PSOE ya ha elegido. Tendrá que ser Pablo Iglesias quien decida si se queda inmóvil o aumenta las posibilidades de Rajoy para ser presidente del Gobierno. Estamos en un tiempo nuevo donde la palabra tiene que sustituir a los vetos”, mantiene Sánchez.

MAS INFORMACIÓN