CATALUNA Encuesta EL MUNDO / SIGMA DOS (II) -La reforma de la Constitución contenta al 60% de los catalanes

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La mayoría cree en esa solución y un 54% afirma que el 9-N no tuvo garantías

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La reforma de la Constitución contenta al 60% de catalanes ATLAS

Las opciones maximalistas que han monopolizado la política catalana en los últimos meses no son las preferidas de los ciudadanos. Eso es, al menos, lo que se desprende la masiva aceptación que tendría en la comunidad una solución federal para el conflicto catalán: un 60,3% estaría a favor de una reforma constitucional en esa línea, mientras que sólo un 29,4% se opondría.

Estos datos cobran mayor significación si se tiene en cuenta que incluso entre los votantes de CiU y ERC -los principales impulsores del desafío soberanista- son mayoría quienes aceptarían una transformación del Estado de las Autonomías en un Estado federal.

El 60 por 100 de los catalanes cambiaría la Constitución E. FALCÓN

Un 59,8% de los votantes de CiU y un sorprendente 68,3% de los de Esquerra se contentarían con esa fórmula. También entre las filas del PSC (69,4%) y de ICV (71,2%), la opción reformista reúne a la clara mayoría. Sólo los simpatizantes del PP se oponen: un 62,8% se muestra en contra de cambiar la Constitución.

Esta aprobación catalana a una tercera vía provoca que los partidarios de la reforma de la Constitución casi igualen en toda España al número de quienes se oponen a ella. En cifras globales, un 42% de los españoles es partidario de la fórmula y un 43,5% se opone.

Los datos en el ámbito nacional demuestran que la reforma que pide Pedro Sánchez está calando entre los votantes del PSOE: un 50,9% la aceptaría como solución al problema catalán. Quienes apoyan al PP (sólo un 29,4% de partidarios de la fórmula) y a UPyD (un 39,6%) son sus principales detractores.

La encuesta de Sigma Dos también arroja perspectivas diferentes entre Cataluña y el resto de España sobre varios aspectos de la consulta del 9-N. Mientras que para una ajustada mayoría de catalanes (un 49,3% frente a un 43,4%) Artur Mas sale reforzado de esa jornada, casi tres cuartas partes de los ciudadanos de otros lugares del país creen que el «proceso participativo» no fue un éxito del president.

Las diferencias se ensanchan cuando se pregunta por la querella de la Fiscalía contra Mas y su vicepresidenta Joana Ortega: en Cataluña, sólo un 23,2% está de acuerdo con la judicialización del 9-N, frente al 59,9% del resto de España. Todos los partidos catalanes a excepción del PP y Ciutadans han criticado la actuación del Ministerio Público.

Tampoco hay acuerdo sobre el comportamiento de Mariano Rajoy con respecto al «proceso participativo», que se celebró pese a la suspensión del Tribunal Constitucional. En Cataluña se considera (lo piensa un 56,4%) que el presidente del Gobierno fue «demasiado restrictivo»; en el resto de España la opinión general es que fue «demasiado permisivo» (lo cree un 43,8%).

En cualquier caso, ni en un lado del Ebro ni en el otro se considera que la votación del 9-N pueda tomarse como referente. El 54% de los catalanes y el 79% de los ciudadanos del resto de España creen que la jornada no contó con las garantías democráticas imprescindibles para considerarla «seria y creíble».

También hay coincidencia en cuanto a que el diálogo entre gobiernos podría propiciar una solución satisfactoria para todos. Los porcentajes son casi idénticos: la mayoría de los catalanes y del resto de españoles (un 67,4% y un 65,3%, respectivamente) ven posible un acuerdo.

Sin embargo, la brecha aparece de nuevo si se pregunta quién debería decidir sobre la posible separación de Cataluña, una cuestión que plantea el asunto de la soberanía: mientras los catalanes están divididos casi a partes iguales (un 46,8% cree que el futuro de la comunidad sólo deben decidirlo sus habitantes, frente al 46,6% que piensa que deberían votar todos los españoles), en el resto de España creen mayoritariamente (un 82,9%) que esa potestad debe recaer en todos los ciudadanos.