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La Unasur tiene que funcionar para todos -El País JACQUELINE FOWKS Lima 21 JUL 2013

El excandidato presidencial venezolano, Henrique Capriles, recibió el respaldo de políticos peruanos pero Ollanta Humala no estuvo disponible

El opositor comentó que al ya conocer los vicios de las elecciones presidenciales estarán mejor preparados para las municipales de diciembre

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El líder de la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de Venezuela, Henrique Capriles, llegó a Lima para reunirse con políticos peruanos que simpatizaron con su candidatura y, también, recordarle al presidente de Perú, Ollanta Humala, líder temporal de la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur), los compromisos que ese bloque regional asumió en una reunión de emergencia en abril, cinco días después de las elecciones presidenciales en Venezuela. Sin embargo, el jefe de estado peruano no lo recibió.

“Vamos a esperar”, respondía con optimismo el gobernador del Estado de  Miranda cuando los periodistas le preguntaban si estaba decepcionado de que no llegara la respuesta del presidente. “Lamentaríamos mucho que no nos dispensara unos minutos en su condición de presidente de la Unasur”.

La madrugada del 19 de abril, los presidentes de Unasur firmaron unadeclaración en la que respaldaban “una auditoría total de las mesas electorales” de las presidenciales, anunciaban una comisión que investigue los hechos de violencia al día siguiente de los comicios, e invocaban a un clima de diálogo en el país.

“Unasur acordó una auditoría, pero no se hizo en los términos en que se hace una auditoría; impugnamos la elección y creemos importante que los acuerdos se cumplan y le haga seguimiento a los procesos, al funcionamiento de las instituciones”, reclamó Capriles en una conferencia de prensa en un hotel.

Humala partió la mañana del sábado a Puno, sierra sur del país, y su retorno a Lima estaba previsto al inicio de la noche. Sin embargo, al final de la tarde, la canciller Eda Rivas indicó que el presidente y los ministros permanecerían hasta el domingo fuera de la capital y que encargó a un funcionario del ministerio de Relaciones Exteriores llevar el saludo del gobierno al político venezolano. El 17 de julio Capriles había solicitado formalmente una cita con Humala.

“Unasur y las instancias internacionales no pueden ser clubes de gobiernos. Me preocupa que las instancias internacionales se conviertan en clubes de jefes de estado pero, cuando el pueblo demanda algo, no hay respuesta. Tienen que ser un espacio para todos”, acotó Capriles, en una alusión a la reunión de algunos presidentes en Cochabamba luego del episodio que sufrió el jefe de estado boliviano, Evo Morales, cuando se le impidió el uso del espacio aéreo a su avión en Europa.

Capriles también criticó a la Organización de Estados Americanos. “A la OEA la está tragando la burocracia. Al secretario Insulza, con quien hablamos, parece que para que preste atención tiene que haber conflictividad en la calle”, añadió.

“No puede dejar a la mitad del país sin voz”

Al cumplirse tres meses de gestión del presidente venezolano Nicolás Maduro, EL PAÍS preguntó al excandidato presidencial cómo lo afectan las acusaciones del Gobierno sobre el supuesto incumplimiento de sus funciones como gobernador de Miranda. “No me afectan en lo más mínimo, son como picadas de mosquito. El gobierno tiene miedo a que yo venga acá y me siente fuera del país a hablar, a contar la historia”, respondió. Capriles reclamó que Maduro “no puede dejar a la mitad del país sin voz” y que ese encuentro con la prensa no era posible en su país debido a las presiones del gobierno para que no circule información, por ejemplo, sobre sus actividades en Chile, donde estuvo un día antes de llegar a Perú.

También declaró que el gobierno usa escándalos para tapar los graves problemas que tienen los venezolanos . “Todo lo que usted ve en Venezuela, como el asilo al señor Snowden son casos para escandalizar. La inflación hasta junio fue de 25%. Nuestro salario mínimo es el segundo más bajo de América Latina, después de Cuba. Es el quinto país con mayor violencia en el mundo. Tenemos problemas para que nuestro pueblo pueda conseguir productos: casi el 80% son importados en un país que tiene las reservas petroleras más importantes”.

Acerca de la participación de la MUD en las próximas elecciones municipales, Capriles indicó que “todos los vicios que hubo (en las presidenciales) el 14 de abril, se conocen: gracias al 14 de abril se va más preparado al 8 de diciembre. Cada obstáculo se tiene que sortear hasta que se logre el objetivo. La única forma de ganar una elección en Venezuela es que la diferencia tiene que ser suficientemente grande para que no se la roben”.

El gobernador del estado Miranda dialogó por la mañana en un salón del hotel Country Club, del exclusivo distrito de San Isidro, con políticos que formaron el grupo ‘Amigos de Venezuela’. Entre ellos, la excandidata presidencial del Partido Popular Cristiano, Lourdes Flores Nano; el exprimer ministro del gobierno de Alejandro Toledo, Luis Solari; el abogado Alberto Borea; la congresista de Perú Posible, Cecilia Tait; el exparlamentario aprista Jorge del Castillo; y el concejal de Lima Fernán Altuve, simpatizante del fujimorismo. Horas más tarde se reunió en privado con el expresidente aprista Alan García, por cerca de una hora.

Su última actividad del sábado fue una conferencia ante unos 500 venezolanos y estudiantes en una universidad privada. Antes de partir a ese evento, al pie de una camioneta, regaló algunas gorras con los colores de la bandera de su país a simpatizantes venezolanas. “Esto vale oro”, dijo una de las mujeres emocionadas, quien seguía las actividades de Capriles y se dirigía luego hacia la universidad. El exembajador de Perú en Venezuela, Luis Raygada Souza, conocido por su identificación con el chavismo, reportó vía Twitter que no se le permitió el acceso al evento y comentó que los organizadores querían evitar preguntas incómodas.

Capriles indicó que aún no tiene fecha para visitar Brasil, aunque tiene ese viaje previsto en coordinación con el expresidente Fernando Henrique Cardoso. Reconoció los logros de ese país en la superación de la pobreza, pero criticó la soberbia y la hegemonía partidista.