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Las nuevas realidades de participación popular – Félix Sautié Mederos / Crónicas Cubanas

El teólogo brasileño Leonardo Boff en un reciente artículo suyo titulado “Las multitudes en las calles: ¿cómo interpretarlo?” se plantea con gran agudeza un análisis significativo y profundo sobre las manifestaciones ciudadanas que desde hace algún tiempo se están realizando “primero en el Norte de Africa, luego en España con los “indignados”, en Inglaterra y Estados Unidos con los “ocupas”, y en Brasil con la juventud y otros movimientos sociales.”; así como en múltiples países más, añadiría por mi parte, con Chile y Colombia en primera línea. El destacado teólogo culmina su muy valioso trabajo, con una frase que considero profética en la que afirma que “Este grito no puede dejar de ser escuchado, comprendido y seguido. La política puede ser otra en el futuro”.

 
Esos criterios me han hecho reflexionar profundamente y no puedo dejar de comentarlos dentro del contexto habanero en que me desenvuelvo, porque considero que constituyen un alerta sobre algo que nos está anunciando un futuro de cambios y nuevas concepciones de gobernabilidad que habrán de renovar las interrelaciones gobierno-población con una participación popular democrática más directa por denominarlas de una forma más comprensible, sacándolas de los moldes tradicionales determinados por las élites políticas ya sean de derechas o de izquierdas que se plantean interpretar los intereses que representan del capital o de las masas populares según el caso, incluyendo el ejercicio de la representatividad como fórmula de gobierno. Otros ejemplos muy recientes al respecto de estos asuntos ponen al orden del día este alerta, como son las manifestaciones en Brasil en donde desde afuera parecía que no se iban a producir así como lo que está sucediendo en Egipto con la salida de su presidente del poder y las grandes manifestaciones en las calles y plazas de una población enardecida a favor y/o en contra de lo que allí está sucediendo.
 
Podría ser que estemos llegando al final de la época de los esquemas partidarios y de las institucionalizadas estructuras propias de los poderes verticales y autoritarios, y quizás nos estemos proyectando en un movimiento mundial hacia un sentido más directo y expedito de participación de los pueblos en su destino. Eso hay muchos no lo entienden así e incluso lo consideran un tabú implanteable de acuerdo con sus circunstancias y criterios dogmáticos. En este sentido se mantienen en un inmovilismo ciego e inculto que los inhibe de mirar hacia su alrededor, detenidos en el tiempo y estancados en consignas cada vez más vacías y esquemáticas. También es necesario tener en cuenta lo sucedido en Europa hace algunos días con el vuelo del Presidente Evo Morales, y la negativa de varios países europeos de que cruzara por su espacio aéreo, lo que puso en peligro la vida del Presidente boliviano y de sus acompañantes en lo que puede considerarse un acto de terrorismo de Estado. Este hecho y el rápido repudio internacional que concitó, constituyó una significativa demostración práctica de la importancia que tiene la comunicación en tiempo real a través de las redes sociales en las que los pueblos del mundo pudieron expresar su rechazo a ese acto de barbarie.
 
En estas circunstancias y coyunturas en el mundo de hoy, considero que tampoco parecería una coincidencia la elección de Francisco como Papa y todo lo que ha iniciado junto con sus llamados constantes a la conciencia de los cristianos y de los seres humanos en general marcados por su ejemplo personal y por la liquidación y remoción que está realizando con viejas lacras como la tolerancia con la pederastia y las muy cuestionadas transacciones financieras del Banco del Vaticano (el IOR) por mencionar tan sólo dos ejemplos descollantes. Además, por otra parte, es evidente el agotamiento del capitalismo neoliberal en la vieja Europa, lo que constituye otra señal del cambio de época que estamos viviendo.
 
Creo vislumbrar un renovador sentido ácrata y de horizontalidad en todos estos movimientos espontáneos surgidos dentro de una época en la que las nuevas tecnologías de la comunicación social acercan dramáticamente a las personas, sin importar mucho la geografía de sus respectivas ubicaciones tal y como significa a lo largo de su artículo Leonardo Boff con la frase una “comunicación humana completamente abierta”.
 
En mi criterio estamos ante un fenómeno de real incidencia global, que por mucho que pueda rechazarse sutilmente por algunos y por muy resguardados que se sientan en cualquier parte del mundo, en las que lógicamente incluyo a Cuba, desde donde escribo esta crónica de los conceptos y del pensamiento, expresa nuevas realidades de participación popular que se abren al presente y el futuro. Pienso que todos deberíamos reflexionar al respecto con un elevado sentido crítico y autocrítico, porque de las épocas y de sus realidades propias por las que ha transitado el desarrollo ascendente de la humanidad no ha podido escapar nación alguna. Esos movimientos existenciales forman parte de lo que teóricamente se ha dado en llamar la ruptura que realizan las fuerzas productivas de los marcos establecidos por las relaciones de producción cuando se convierten en limitantes esenciales, unido con el desarrollo de la conciencia, la cultura y la comunicación social.
 
Estos marcos estrechos se han podido contener una parte del tiempo hasta estos momentos, de acuerdo con las circunstancias, las coyunturas y las características específicas de cada país, incluso mediante la acción directa contra los mensajeros, pero su desenvolvimiento definitivo a la larga ha sido un problema de tiempo y valga la redundancia del término. Pienso que lo que estamos apreciando constituye una visión de un futuro ya presente que indudablemente habrá de renovar la faz de la Tierra y no tengo duda alguna que también tendrá una alta incidencia en Cuba.
 
Finalmente considero que lo más correcto sería abrirse con fe y esperanza a esa comunicación completamente abierta a que se refiere Leonardo Boff; lo contrario podrían ser paliativos directamente proporcionales en su daño social al tiempo que se demore asumir las nuevas realidades de participación popular que se están manifestando.
Así lo pienso y así lo expreso con mis respetos por el pensamiento diferente y sin querer ofender a nadie en particular. fsautie@yahoo.com
 
Publicado en por Esto! el jueves 11 de julio 2013
Nota: los invito a visitar mi página WEB http://www.cuba-spd.com/#