Laureano Márquez | No pueden invadirnos porque ya no queda casi nada para destruir
ELIZABETH ARAUJO FIN DE SEMANA
Sábado 14 de Marzo de 2015
|TalCual

Screen Shot 2015-03-14 at 8.03.55 AMEl asunto no es para tomarlo en broma. Mientras usted hojea este TalCual o hace la cola en un Bicentenario donde sí llega el Mazeite y la leche en polvo, otros patriotas se alistan voluntariamente en los ejercicios de defensa del país, en previsión de que no los sorprenda la planta insolente del imperio ingresando por Maiquetía o Machurucuto.

No son, pues, maniobras de distracción electoral, ni tiempos para recordarle al inquilino del Palacio de Miraflores que todavía escasea el acetaminofén y que no se consiguen antihipertensivos, desodorantes, pañales ni papel tualé. Es en mitad de este momento crucial de nuestra pequeña historia cuando el politólogo y humorista Laureano Márquez se pregunta, justo antes de que empiecen a sonar las sirenas de la tan anunciada invasión, para qué el gobierno de Nicolás Maduro pide una Ley Habilitante Antiimperialista, y montan tanta alharaca con una intervención militar yanqui, si con dejar de enviarles gasolina para sus aviones de guerra, les inflingimos tremenda derrota.

El hasta hace poco editorialista de los viernes en TalCual ­que reaparecerá pronto en este semanario­ asegura que la invasión ya ocurrió hace tiempo, y la prueba de ello es la vialidad destruida, los hospitales en ruina y una economía en el suelo. Lo que sí tomamos en serio de esta nueva escalada entre Venezuela y EEUU es que afectará notablemente las presentaciones de Laureamor y Emidilio, justo cuando teníamos planeado conquistar Estados Unidos, lo que en todo caso nos asegura un listado mucho mayor de teatros en los que tampoco podemos presentarnos.

El país está a punto ser invadido por la Casa Blanca ¿Empezó a buscar su refugio o piensa enrolarse en una de las milicias antiimperialistas? ­No, ¿para qué?, si ya nos invadieron, nos bombardearon, destruyeron la vialidad, la economía, la salud. No nos pueden invadir porque ya no queda casi nada que destruir. Así que no pienso molestarme en buscar escondite. Además, yo hace años me alisté en la milicia del humor, pacifista y desarmada.

Los analistas explican que el lenguaje empleado por Obama para declarar a Venezuela como “amenaza” es un artilugio legal para que el Congreso apruebe ciertas medidas. ¿Pero no le resulta obvio que con esa declaración reafirma la teoría del golpe que ha denunciado el presidente Maduro? ­Yo coincido, aunque se moleste conmigo la oposición, en lo que dijo una diputada del PSUV: Venezuela no es una amenaza para nadie. Yo agregaría: Venezuela en este momento es una amenaza solo para sí misma. Creo por otro lado que el presidente Maduro si no tuviera a Obama tendría que inventarlo. Es su principal aliado porque es el único que le proporciona excusas para justificar la profunda incapacidad de su gobierno.

Barack Obama es para nuestro gobierno su locus de control externo. Dije “locus”, por si acaso.

Si usted fuera Steve Spielberg ¿cómo imaginaría una película de la invasión de USA a Venezuela? ­Es una película que prefiero no imaginar. Ya vi la de la invasión cubana y la invasión china, y no me gustaron ninguna de las dos. La de USA tampoco me gustaría.

Ahora, eso de que la planta insolente del extranjero profane el sagrado suelo de la Patria no resulta nada cómodo. ¿Por qué Maduro en acto de reciprocidad no castiga al imperio donde más le duele y no le envía ni una gota de petróleo? ­Ciertamente. Es una pregunta que siempre me he hecho. Criticamos las acciones militares de Estados Unidos, pero mandamos la gasolina para sus aviones de guerra. Nosotros sí que estamos en capacidad de hacerles un bloqueo y torcerles el pescuezo, como dice Ernesto Villegas. Creo que no lo hacemos porque en el fondo estamos demasiado seguros de nuestra superioridad y at the end of the day, les tenemos lástima.

El fondo de este asunto son las violaciones a los derechos humanos y la corrupción, que parecen ahora quedar postergados con el tema de la guerra antiimperialista ¿Por qué Unasur ni ninguno de los gobernantes de los países vecinos se han pronunciado respecto a los casos de violación de los derechos humanos? ­Porque para ellos no hay tal violación de derechos humanos. Para el gobierno y para los camaradas de Unasur, los que discrepamos de este gobierno simplemente no somos humanos.

Si usted formara parte del gobierno y ocurre esta cuasi declaración de guerra, aparte de chequear los decodificadores de Directv, ¿qué medidas propondría? ­La importación urgente de escocés, porque cada vez que los gringos se meten en un problema, el Reino Unido los apoya; y si esa gente bloquea nuestras importaciones de whisky, sí que estaríamos totalmente perdidos. Porque que falten medicinas, pañales y leche en polvo, eso se soporta, pero ¡el whisky! Es lo único verdaderamente sagrado para todos los venezolanos.

¿De alguna manera esta crisis afectaría a la presentación de comedias subversivas como “Laureamor y Emidilio”? ­Sí, totalmente. Eso es si lo tomamos en serio de esta nueva escalada entre Venezuela y EEUU: que afectará notablemente las presentaciones de Laureamor y Emidilio, justo cuando teníamos planeado conquistar Norteamérica, lo que en todo caso nos asegura un listado mucho mayor de teatros donde tampoco nos podremos presentar.

En medio de esta paranoia, si el gobierno decide apresar ­por precaución, como lo hizo con Ledezma­ a sus colegas, ¿se atrevería a visitar a Claudio Nazoa o a Luis Chataing? ­No solo los visitaría, sino que estaría permanentemente acompañándoles en prisión. Así soy de solidario.

¿No le asusta la afirmación del embajador Roy Chaderton de que una bala “pasa rápido” por una cabeza “escuálida” porque “es hueca”? ­Sí, en verdad, me asusta muchísimo. Screen Shot 2015-03-14 at 8.23.03 AM

Tanto que prefiero no comentarlo. En verdad no se me ocurre nada qué decir.