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María Corina Machado: Estamos urgidos de voces aliadas, defensoras de la libertad

Screen Shot 2014-02-21 at 7.10.40 AMViernes, 21 de febrero de 2014 

María Corina Machado:

La parlamentario denunció una persecución en su contra, luego de expresarle al país que la manifestación ante las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional debe ser pacífica, pero en la calle

La diputada a la Asamblea Nacional, María Corina Machado, ratificó su compromiso con el país, siempre en consonancia con la constitución, la democracia y las leyes. A través de un comunicado expresó su preocupación ante la situación de crisis que se vive en Venezuela e invitó al encuentro de voces aliadas, que defiendan la libertad.

Lea el comunicado donde la parlamentaria se refiere a la solicitud de allanamiento a la inmunidad parlamentaria que llevaron a la Asamblea Nacional el pasado jueves, y sobre todo, a su compromiso con el país:

En este momento, cuando el gobierno ha arreciado la represión policial y militar contra los estudiantes que han salido a las calles en ejercicio de su derecho a la manifestación pacífica y sin armas, me dirijo a usted en mi condición de representante del pueblo, para ratificarle mi compromiso con la democracia y con la defensa de la institucionalidad en Venezuela.

Como es de su conocimiento, el pasado 12 de febrero de 2014, Día de la Juventud según el calendario oficial de nuestro país, los estudiantes convocaron movilizaciones en todo el territorio con el propósito de levantar la voz frente al autoritarismo, la injusticia, la carencia de instituciones, el colapso del modelo económico y el derramamiento de sangre producto de más de doscientos mil homicidios –la gran mayoría, impunes- en estos últimos quince años. Frente a la respuesta desproporcional y violatoria de los derechos humanos perpetrada por el gobierno, amparada en un secuestro de los poderes públicos y en particular del sistema de justicia, los estudiantes se han mantenido en la calle para reclamar la libertad de aquéllos que se hallan encarcelados, y para protestar frente a la brutal represión, ejecutada en parte por grupos paramilitares (denominados “colectivos”), organizados, financiados y apoyados desde el gobierno nacional.

El liderazgo político ha acompañado la convocatoria estudiantil y el gobierno, en su desespero por desvirtuar el sentido de las manifestaciones así como de dividir a la oposición venezolana, ha intentado infructuosamente atribuir a dicho liderazgo la responsabilidad de todo cuanto ha ocurrido. Específicamente, se ha desatado una campaña gubernamental contra Leopoldo López, Coordinador Nacional de Voluntad Popular, quien se encuentra recluido en una cárcel militar desde el 18 de febrero de 2014; y contra mi persona, a quien pretenden allanar la inmunidad parlamentaria que me confiere el artículo 200 de la Constitución, al ser representante del pueblo. Dicha campaña se ha traducido en un conjunto de declaraciones, ataques y amenazas de funcionarios y miembros del partido de gobierno, en los cuales se nos endilga –sin prueba alguna- haber realizado y/o incitado actos de violencia. Nicolás Maduro, en particular, se ha dedicado a calificarnos de “fascistas” y de ser supuestos autores intelectuales de toda clase de delitos.

A esta hora sólo me queda ratificar mi condición de demócrata convencida, y fijar posición.  Garantizar la seguridad (lo cual incluye garantizar la seguridad de las manifestaciones ciudadanas), controlar la circulación de armas y municiones, y procesar y castigar a quienes le quitan la vida diariamente a los venezolanos es responsabilidad exclusiva del Estado. El Estado, por cierto, no puede ser considerado “un lado“, o “un bando” en disputa. Si el Estado se confunde con el partido de gobierno –como ha ocurrido en los últimos quince años en Venezuela- entonces la respuesta a la pregunta de quién fomenta la violencia sólo puede ser una: la violencia -ilegítima, devenida en opresión política- proviene del Estado y es atribuible única y exclusivamente al Estado. La lucha que se fragua hoy en Venezuela es entre los ciudadanos y un Estado ilegítimo, totalitario, opresor y violatorio de los derechos humanos.

Por último, me queda expresar que en este momento estamos urgidos de voces aliadas, defensoras de la libertad y de la democracia. Jamás se perderá la libertad y la democracia en Venezuela si, juntos, sin descanso, nos disponemos a luchar por ellas.

Le remito un respetuoso saludo,

Atentamente,

MARIA CORINA MACHADO
Diputada a la Asamblea Nacional
República Bolivariana de Venezuela