MIRO POPIC Entre guisos y records
Sábado 22 de Noviembre de 2014|TalCual

Screen Shot 2014-11-22 at 7.23.51 AMScreen Shot 2014-11-22 at 7.25.25 AMHay cosas que no me cuadran con esto del pan de jamón más grande del mundo que anuncia el Gobierno como logro de su gestión en 15 años.

Seguro es el pan de jamón más caro del mundo, lo puedo confesar aunque me interrogue el Sebin, porque lo vengo haciendo desde la época del 4,30, de los viejos, y sé cuánto costaban los ingredientes en democracia y sé cuánto cuestan hoy en día, donde para hacer 4 panes la semana pasada, gasté 1.000 bolívares de los nuevos sólo en ingredientes, lo que viene a ser 1.000.000 de bolívares de los viejos. Me hubiera gustado que el record fuera para el pan de jamón más sabroso del mundo, donde el tamaño, como en el sexo, no importa sino su exquisitez como máxima creación de la panificación nacional, un invento propiamente venezolano y caraqueño para el mundo, cuya historia conté hace tres décadas en un libro que esta semana será nuevamente publicado por Libros de El Nacional, debidamente revisado, corregido y aumentado. Vamos por parte.

PRIMER PLATO De acuerdo a la versión oficial publicada en los periódicos del régimen, en la elaboración del pan de jamón más grande del mundo se emplearon 300 kilos de leche en polvo, 375 kilos de margarina y 386 kilos de harina. El pan midió 20 metros de largo, 30 centímetros de ancho, y pesó 167 kilos, según la nota de prensa, pero en rigor deberían ser de diámetro. No se informó con cuánta levadura levantó la masa, ni cuánto jamón, pasas y aceitunas usaron para el relleno. Mis respetos a todos los que colaboraron en su ejecución, tarea dura y complicada, deben haber sudado la gota gorda. Lo que no me convencen son los números y no quiero insinuar que hay guiso en alguna parte, pero he sacado la cuenta y vean lo que me da.

Con 386 kilos de harina, a medio kilo por unidad, yo saco 772 panes de tamaño grande, es decir, unos 50 centímetros y de un peso aproximado de 1 kilo 400 gramos. Si el pan midió 20 metros y lo divido entre 50 centímetros, me da sólo 40 unidades con un diámetro de 30 centímetros, medida algo exagerada para un pan de sólo 50 centímetros de largo. Si el diámetro lo llevamos a 15 centímetros la cantidad sube a 80 unidades. Si con esa cantidad de harina yo saco 772 panes y en Los Próceres sólo sacaron el equivalente a 80 unidades, ¿dónde quedaron las otras 692 que corresponden a tal cantidad de harina? Como no soy experto en números saco otra cuenta. Si se emplearon 300 kilos de leche en polvo, 375 kilos de margarina y 386 kilos de harina, sólo para la masa, me da 1.061 kilos nada más en materia prima, a la que hay que sumarle jamón, aceitunas, pasas. ¿Por qué, entonces, sólo salieron 167 kilos de pan de jamón? Tampoco me cuadra.

Veamos la margarina. En primer lugar, para una masa sabrosa se debe usar mantequilla y no margarina, aunque sea para el pueblo. Normalmente una receta lleva 125 gramos de mantequilla por cada kilo de harina, lo que hace que para 386 kilos de harina sólo se necesitan 48,25 kilos de mantequilla. Por más que sea margarina ¿qué hicieron con los 326,75 kilos restantes? Ahora bien, si la receta es así, 375 kilos de materia grasa (margarina o mantequilla) para 386 kilos de harina, les aseguro que sale cualquier cosa, menos masa suave y esponjosa para un buen pan de jamón.

Como no se informó de la cantidad de jamón (¿o mortadela?), aceitunas y pasas usadas en la elaboración del pan, no podemos hacer auditoría alguna. Tampoco conocemos de presupuesto, licitación ni facturas ni quién pagó los gastos. Bueno, eso sí lo sabemos, fuimos todos nosotros con nuestra contribución tributaria, usted y yo, querido lector, aunque no hayamos probado ni un pedacito.

En cuanto a la hallaca más grande del mundo, por ahora, se emplearon, según dicen, 504 kilos de hojas de plátano, 144 kilos de carne de res, 216 kilos de carne de pollo, 216 kilos de harina de maíz precocida. Saquen ustedes la cuenta de acuerdo a sus recetas familiares porque a mi ya no me queda espacio en ésta página. Sin temor a equivocarme y arriesgando mi reputación de periodista gastronómico, estoy seguro que hay guiso de por medio. Claro, estamos hablando de hallacas.

POSTRE ¿Quién pagó los gastos, pasaje y estadía, de los jueces de Guinness que vinieron a certificar este gran logro revolucionario? ¿Cómo consiguieron puesto y en qué línea aérea? ¿Quién hizo las colas para comprar los ingredientes? “La revolución alimentaria confeccionó la hallaca record, pan y papelón”, escribió en su cuenta de twitter el ministro de Alimentación Yván Bello. El desabastecimiento y la inflación también son un record revolucionario, lo certificamos nosotros cada día, sin necesidad de Guinness.