MITZY CAPRILES DE LEDEZMA @alcaldeledezma | La FAN y la transición

Al propio general Padrino López se le tienen que mover las fibras de su rostro empotrado en esa seriedad embalsamada con que suele escuchar a los prosistas del chavismo, justificando lo que no da lugar a argumentos verosímiles a la hora de sacar las cuentas, después de 18 años de gobierno, controlando hasta el aire que respiramos los venezolanos, manejando una colosal fortuna, dilapidada y robada a sacos y violando los más elementales derechos humanos. Deben saber nuestros oficiales que no puede ser ilimitada esa ambigüedad calculada ante hechos comprobados que vinculan a la Fuerza Armada con masacres como las ocurridas recientemente en Cariaco y Barlovento; expedientes de narcotráfico que revelan cómo se usan instalaciones militares para operaciones con drogas y reparto de coimas traficando comida podrida o comprándola con sobrefacturaciones a costa del hambre del pueblo. Esos rumores corren como huracanes en los cuarteles, donde se sabe todo lo que aconteció con las tajadas de dólares cadivieros, las negociaciones fraudulentas en Pdvsa o la oferta engañosa de carros baratos.

Cy_jur0XAAAahVtYa resulta imposible sacar de los callejones y desfiles en correcta formación la vergüenza de ser conexos con tantos actos irregulares. Son inocuos los discursos alambicados y las arengas cargadas de metáforas pronunciadas desde las tribunas engorradas de Los Próceres. El infortunio le quita brillo a las insignias y la tribulación soslaya la bravura de la gran familia castrense en cuyo ámbito retumba el dicho de Cicerón: La fortaleza, virtud o temple de ánimo vence el temor y modera la audacia. Ninguna institución escapa de estas malandanzas, ni la Iglesia católica cuyo Papa ha tenido que sacar a rapapolvos de los templos a quienes han usado indebidamente sus hábitos. Venezuela requerirá de sus Fuerzas Armadas para apuntalar una etapa de transición que surja de una necesaria consulta electoral. El daño moral es evidente, y repararlo es tarea muy exigente para todos, incluidos los soldados patriotas. Pienso que esa avería es más profunda que la económica, que, al igual que la infraestructura deteriorada, puede ser relanzada mientras rehacemos los valores y virtudes marchitas.