Natalia Matamoros @nmatamoros | “Armando se tocó el cuello y solo dijo: me dieron, me dieron”

5/5/2017

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El joven Armando Cañizales que tocaba viola y formaba parte del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela cayó en la calle Jalisco de Las Mercedes. Uno de los amigos que lo auxilió, Fermín Eduardo Cocchones fue detenido por funcionarios que portaban capuchas

El olor de los gases lacrimógenos todavía mantenía impregnada la avenida principal de Las Mercedes 24 horas después de las manifestaciones en las que perdió la vida el joven Armando Cañizales, de 18 años de edad. Los efectos del gas pimienta irritaban los ojos y la garganta de los que transitaban ayer al mediodía por esa arteria vial. En el pavimento había restos de la batalla entre civiles que pedían a gritos libertad y funcionarios de la Guardia Nacional que se habían apostado para enfrentarlos con bombas y perdigones en el elevado de Bello Monte y en el puente de guerra.

Cañizales había bajado de su residencia, ubicada en la calle Motatán de Colinas de Bello Monte con su hermano a las 3:00 pm de este miércoles para encontrarse un poco más abajo con un grupo de amigos que lo esperaba en la avenida Miguel Ángel. Ellos en compañía de otros vecinos caminaron por la principal de Bello Monte. El joven no estaba armado, solo tenía su voz para gritar consignas. Mientras caminaba los funcionarios disparaban perdigones y gases que no desvanecieron sus ganas de seguir.

Una vecina cuenta que al llegar a la calle Jalisco de Las Mercedes, un amigo del joven le dijo que no podía más, que estaba asfixiado por los gases porque no cargaba máscara.

Armando lo soltó y le dijo que él sí iba a continuar con la marcha que pretendía llegar hasta el Distribuidor Altamira. “Cuando el muchacho soltó al amigo, avanzó unos metros más y cayó. Todo estaba confuso, no se sabe de dónde provino el disparo. Allí no solo había funcionarios de la GNB, sino también motorizados. Armando se tocó el cuello y solo dijo me dieron, me dieron, se quitó la máscara y cayó al final de la calle Jalisco, justo al frente al local de alfombras persas Casa Napoleón. Fue montado en una motocicleta y luego lo montaron en una ambulancia. A su hermano no lo dejaron subirse y un poco más abajo, en la Plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes, los paramédicos se dan cuenta de la herida y lo llevan al hospital Domingo Luciani de El Llanito y murió en el trayecto. El amigo que lo acompañaba se quedó con la máscara antigás de Armando que tenía la marca del perdigón con plomo que le entró en el cuello. Él quería quedarse con la evidencia porque era el recuerdo que le quedaba de su amigo que luchó por defender la democracia”, contó la vecina.

Persecución a manifestantes

Al mediodía de este jueves un grupo de funcionarios de la Unidad Técnico Científica del Ministerio Público acudió al sitio para recoger testimonios y colectar evidencias. Mientras que el ministro para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol, informaba en una rueda de prensa que Armando, quien pertenecía al Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, que había sido asesinado por un disparo de arma de fuego. El titular explicó que al cuerpo del músico se le extrajo una esfera cromática de 8 mm (rolinera) que le había causado una hemorragia interna.

La muerte del joven causó indignación entre los vecinos de Bello Monte que  nuevamente a las 10:30 am colocaron barricadas de bolsas de basura en las esquinas de la avenida Miguel Ángel y fueron amedrentados por un grupo de funcionarios que portaban gorras de la PNB y se llevaron detenido a un joven que había participado en la manifestación.

Se trata de Fermín Eduardo Cocchones Castillo, de 32 años de edad. Él estaba reunido con varios habitantes, cuando llegó una camioneta tatuada con el logo del Cicpc. Del vehículo descendieron cinco hombres, dos de ellos encapuchados. Los muchachos corrieron, algunos se refugiaron en los comercios y en los edificios, mientras que otros tomaron otras vías para huir del acoso de los agentes.

A una de las vecinas que tenía un megáfono la apuntaron con sus armas. “Grité, pero qué pasa, qué está pasando. Ellos no respondieron y se dirigieron hacia Fermín, que había estado en la manifestación con Armando. A él lo golpearon y lo montaron en la camioneta y se lo llevaron detenido. Los cuerpos de seguridad andan como aves de rapiña, a la caza de los muchachos que acompañaron y auxiliaron al músico. Estamos aquí para defenderlo, no vamos a permitir que les hagan daño”, expresó la vecina.

Los manifestantes insultaban a los uniformados que pasaban por la zona. Se mostraron esquivos con la prensa, no confiaban en nadie. La madre de Fermín Cocchones estaba nerviosa y lloraba porque no sabía a dónde se llevaron a su hijo.