NELSON RIVERA @nelsonriverap | DEMOCRACIA » Conversación con Jesús Sanoja Hernández y Elías Pino Iturrieta

DOMINGO 25 DE FEBRERO DE 2018Screen Shot 2018-02-25 at 4.02.58 PM

El pasado 22 de febrero, se cumplieron 110 años del nacimiento de Rómulo Betancourt (1908-1981), figura central de la democracia venezolana. En febrero del año 2005, Papel Literario invitó al historiador Elías Pino Iturrieta (1944), y al periodista, poeta y ensayista, Jesús Sanoja Hernández (1930-2007), a conversar sobre Rómulo Betancourt. 

A continuación, volvemos a publicar el resultado de ese encuentro

Nelson Rivera: La figura de Rómulo Betancourt luce atrapada por dos grandes percepciones: una, la que nos dice que él es el padre de la Democracia; la otra, que lo asume como una encarnación de cierto autoritarismo.

Esta tensión merece ser examinada. 


Jesús Sanoja Hernández: Más que creador de la Democracia lo ubicaría como el intérprete de la modernización del país. La Democracia es una obra colectiva de la cual él forma parte, a través de una de las ramas que empezaron a hacer política a partir de 1936.

Todo lo nuevo que aparece en el 36 es una obra de conjunto y tan es así que el PDN reunía todas las bifurcaciones partidistas de izquierda, y él en ese momento no es ni siquiera el secretario general, es el secretario de organización, que es uno de los puntos que siempre ha destacado Manuel Caballero como decisivo en la vida política de Betancourt y de un partido como Acción Democrática, es decir, el sentido de la organización.

Betancourt fue realmente el gran organizador, primero dentro del PDN, luego en 1941 cuando funda Acción Democrática.

Elías Pino Iturrieta: Estoy completamente de acuerdo. Pondría esa historia como una obra colectiva cuyo origen se remonta a 1928. No solo Betancourt sino un conjunto de personalidades que, luego de la muerte de Gómez, le van a hacer un gran servicio a Venezuela. No únicamente con lo que tiene que ver con la renovación política sino con la renovación de la vida en general: la medicina, la arquitectura, la literatura, van a encontrar en los jóvenes del 28 un aliento para una metamorfosis muy importante que va a tener Venezuela a partir de entonces. Dentro de ese proceso colectivo despunta la figura de Betancourt, no solo por los términos de organizador, sino por intérprete de una realidad. Betancourt entiende que el fenómeno caudillista debe reemplazarse por una trama ideológica y él trabaja en eso, a lo cual se le agrega su interés por el pasado venezolano.

Era un lector voraz de cuanto papel histórico le llegase. Esos elementos van a madurar en Betancourt, al punto de que en 1936 ya destaca por sobre los demás, por la capacidad de trabajo de un animal político que vivía únicamente para organizar y crear un partido a su imagen y semejanza, que es Acción Democrática. Si uno se pone a ver lo tanto que escribió y las conexiones que hizo en Venezuela y en el extranjero, se pudiera decir que difícilmente hay en el siglo XX un hombre tan dedicado a la faena política hasta los tiempos de Chávez. Ese era un hombre sin horarios para trabajar.

J.S.H: El punto de partida es el año 28, porque es el primer grupo generacional que surge cuando el gomecismo está cumpliendo 20 años en el poder. Por otro lado, habían llegado a Venezuela, por diferentes vías, las noticias de los movimientos políticos, incluso de la Revolución Rusa. Estaba de moda el vanguardismo y hubo esa confluencia extraordinaria: prácticamente todos los que estudiaban en la universidad participaron en el movimiento del 28.