Obama se reúne con Corbyn en su campaña contra el ‘Brexit’
Londres

 

El presidente de EEUU admite que hay barreras para el pacto comercial con la UE

Barack Obama ha felicitado este sábado personalmente al jefe de la oposición británica, Jeremy Corbyn, por su reciente elección como líder laborista durante un encuentro confirmado tan solo horas antes de producirse y en el que ambos políticos han coincidido en su apoyo a la permanencia británica en la UE. Con esta cita, el mandatario estadounidense concluye una visita oficial a Reino Unido que sigue Barack Obama
recabando críticas entre los partidarios del Brexit, indignados ante los cantos de Obama a Europa que consideran una presión inaceptable.president-obama-attends-town-hall-event-in-central-london-523448846

El impacto de la globalización en los trabajadores y la necesidad de dar nuevos pasos para combatir la desigualdad y la pobreza han sido otros temas abordados por Obama y Corbyn durante una reunión cerrada a los medios de comunicación. A la salida de un encuentro calificado de “excelente” por ambas partes, el jefe de filas de los laboristas británicos ha confirmado que ambos han tratado sobre el referéndum que el próximo 23 de junio decidirá sobre la adhesión europea de los británicos, aunque “de forma muy breve”. Un comunicado paralelo de la Casa Blanca sí incidía, sin embargo, en que los dos dirigentes políticos creen en la necesidad de que Reino Unido permanezca en el club comunitario.

El esfuerzo de Corbyn ante la prensa por pasar de puntillas sobre esta cuestión fundamental quizá obedeciera a la polémica generada por las palabras de Obama en la víspera, cuando advirtió que una salida de la Unión colocaría a los británicos en una posición mucho más precaria para combatir el terrorismo, los problemas derivados de la inmigración y las convulsiones de la economía. La prensa local recoge en sus ediciones de hoy la reacción airada de numerosas figuras del sector euroescéptico ante lo que tildan de injerencia en los asuntos internos del país.

Lo que principalmente interesaba a Corbyn, quien el pasado septiembre se hizo con el timón del Partido Laborista tras más de tres décadas de militancia en su ala más más izquierdista, ha sido realzar su perfil en uno de sus primeros encuentros al más alto nivel. La cita de un presidente de EE UU con el jefe de la oposición británica suele darse por hecha durante este tipo de visitas oficiales, pero en esta ocasión solo fue posible después de arduas negociaciones entre los equipos de Corbyn —destacado crítico de la política exterior de Obama— y la Casa Blanca, según revelan varios diarios británicos.

Hasta esta misma mañana, la reunión con Corbyn no figuraba en la agenda del presidente, que a lo largo del sábado ha visitado el teatro Shakspeare’s Globe de Londres —donde hoy se conmemora el 400 aniversario de la muerte del escritor— y luego ha respondido a las preguntas de un grupo de jóvenes congregados en Westminster. Ante ese aforo, el mandatario estadounidense ha admitido que las negociaciones que mantiene Washington con la UE para lograr un acuerdo comercial siguen topando con las “barreras” que encarnan los intereses nacionales de cada Estado miembro. Su apuesta es, no obstante, conseguir que se cierre el tratado transatlántico de libre comercio e inversiones (TTIP) como herramienta para “crear millones de empleos y beneficios a ambos lados del Atlántico”.