Octavio Lepage | ACTIVISTAS POR LA LIBERTAD

Screen Shot 2015-10-03 at 11.11.03 AMHOJA DE RUTA POLÍTICA (No 158)

 Caracas, 1 de Octubre del 2015

 

Existe un desnivel muy grande entre los recursos inagotables del gobierno para tratar de influir en el ánimo de los electores y los recursos precarios de que dispone la oposición democrática.

La propaganda opositora a través de los medios está reducida a su mínima expresión. No tiene cabida en ningún canal de televisión, ya que algunos se autocensuran y otros son propiedad del Estado o de boliburgueses enriquecidos ilícitamente. Las emisoras de radio en su mayoría también están al servicio del gobierno. El mismo panorama presenta la prensa escrita. El Nacional y El Nuevo País lucen como Llaneros Solitarios.

Esta discriminación descarada e indignante va a mantenerse. El CNE la avala, a pesar de que la Constitución lo obliga a actuar como árbitro imparcial. Es tanto su descaro y entreguismo, que se ha negado rotundamente a aceptar los muy bien calificados observadores de la OEA, las Naciones Unidas, la Unión Europea. Sólo aceptan observadores de Unasur. Como gráficamente lo definió un diputado al Congreso de Brasil, eso equivale a entregarle al zorro la llave del gallinero. Y Samper bailando en una pata.

Abundan quienes de buena fé piensan que ante esta realidad inmodificable lo que procede es resignarse. Es más, hay quienes sugieren hacerle carantoñas a Tibisay Lucena para que no sea tan intransigente con la oposición.

Esa estrategia de la resignación conduciría a la desbandada de la oposición organizada. Lo que procede es arrecharse ante tanto abuso, tantos atropellos, tantas persecuciones, tantas sentencias prefabricadas, y disponerse a luchar reciamente para lograr mayoría en la nueva Asamblea Nacional.

Por la prensa hemos visto que la MUD decidió darle prioridad al contacto directo, casa por casa, puerta por puerta. Es la respuesta adecuada al escepticismo colectivo por las promesas incumplidas de los políticos chavistas. Cómo será en la gente humilde la decepción, quienes se dejaron deslumbrar por las promesas de Chávez, que al cabo de 16 años se encuentran haciendo colas interminables para no morir de hambre.

Esa labor persuasiva mediante el contacto directo debe ser complementada con la presencia entusiasta en la calle de los militantes de oposición y sus candidatos. Hoy las grandes marchas ya no funcionan como antes, pero hace falta un activismo callejero con pancartas, pendones, animación entusiasta.

El universo de electores es más o menos de quince millones (15 MM). Una porción de ellos será utilizada en los equipos de la MUD, pero el resto está condenado a ser simples espectadores. Vale la pena estimularlos, animarlos para que sean activistas por la Libertad.