Octavio Lepage | ÍNGRIMOS Y SOLOS

HOJA DE RUTA POLÍTICA (No 143)

Octavio-LepageCaracas, 28 de Julio del 2015

El gobierno no permite que nadie verifique cómo viven los presos políticos en la Venezuela chavista. Se le negó permiso para visitarlos al ex presidente de España, Felipe González, y a otros ex presidentes. También a senadores de Brasil y España que vinieron a Caracas con ese propósito; y, a pesar de los recientes coqueteos con el “Imperio”, el senador republicano Conker no pudo visitar a Leopoldo López ni a otros presos políticos.

Esa actitud desafiante de quienes nos gobiernan no es original. Encaja en el modelo que vienen tratando de imponer por la fuerza en Venezuela. A los continuistas no les ha ido mal. A pesar de que mantienen al pueblo de Cuba en la miseria, sometido a una Libreta de Racionamiento, y pese a la adversa crítica internacional, los hermanos Castro han gobernado a Cuba por 55 años. Tal perspectiva inquietante no es como para permanecer indiferentes ni adormecidos como lo propician los estrategas de la resignación.

En esta especie de mar muerto, que es el escenario político de Venezuela en la actualidad, las elecciones parlamentarias del 6 de Diciembre representan una extraordinaria ocasión para sacudirse el desinterés y la pasividad, que siempre resultan letales cuando hay que enfrentar proyectos políticos de factura totalitaria.Screen Shot 2015-07-28 at 6.49.57 PM

Es sumamente difícil que un gobierno que sólo ha traído ruina y miseria para Venezuela, pueda arrastrar a alguien a votar a su favor. Aparte de suspender las elecciones, a lo que quizás no se atreva, tiene el recurso de estimular la abstención masiva mediante una escalada de terror. Las actitudes y declaraciones de los dos más visibles cabecillas del gobierno apuntan en ese sentido.

Exagerar la prudencia, bajar la cabeza, apechugar, reducir al mínimo las manifestaciones de reclamos y de protesta facilitarían la estrategia del gobierno, porque cunde el miedo, y hasta los más resueltos se desaniman. Por lo demás, sin el pueblo en la calle, entusiasta, alerta y resuelto será difícil que el gobierno se rinda ante la realidad.

Es visible que los venezolanos esperan con ansiedad un cambio político. Hasta un buen porcentaje de chavistas votarán a favor de ese cambio, porque también ellos están sufriendo las consecuencias de la ruina nacional. La derrota del gobierno es inevitable. A los dirigentes de la oposición les corresponde la responsabilidad de que ese cambio anhelado no se frustre.