Octavio Lepage | NO SABEN PERDER

Octavio Lepage copy 2HOJA DE RUTA POLÍTICA (No 177)

Caracas, 12 de Enero del 2016

 

Maduro y Cabello estaban seguros de que saldrían victoriosos en las elecciones del 6D. No podían perderlas –así lo creían– con un Consejo Nacional Electoral dócil, con sólo un (1) miembro independiente y cuatro (4) chavistas connotados, bajo el control rígido de Tibisay Lucena, chavista fanática, experta en marramucias electorales y que siempre se consideró guapa y apoyada.

Perdieron. Y perdieron feo. El pueblo les dió una paliza. Apenas lograron 55 diputados, mientras la MUD obtuvo 112. Ante aquel contundente knock-out técnico, perdieron el control de sí mismos y empezaron a cometer locuras, sin darse cuenta de que están bajo la mirada escrutadora de la mayoría determinante de los venezolanos y de los demócratas del mundo.

Tuvieron la audacia torpe de denunciar que los diputados indígenas del Territorio Amazonas la oposición los había ganado por fraude, comprando votos. No les importa que ante esa acusación infundada los venezolanos recuerden que ellos sí trataron de comprar votos con regalos costosísimos como automóviles, taxis, motocicletas, electrodomésticos, computadoras, y mucho más. Estas operaciones de soborno electoral se ejecutaron sin disimulos, abiertamente en actos públicos. El más pródigo de los candidatos, el que mayor cantidad de regalos costosos distribuyó fue justamente Diosdado Cabello, diputado electo por Monagas.

Una vez más recordamos que en Democracia es normal y frecuente que los Poderes Ejecutivo y Legislativo sean ejercidos por fuerzas políticas distintas. En la actualidad, por ejemplo, Obama gobierna estando en minoría tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes. Tal situación dificulta y hasta retarda sus decisiones, pero hay mecanismos institucionales que funcionan para evitar rupturas. Acabamos de ver que Macri en Argentina fue electo Presidente de la República y le toca gobernar con mayoría de oposición kirchnerista tanto en la Cámara del Senado como en la de Diputados. Ni en Estados Unidos ni en Argentina ningún parlamentario ha tenido la ocurrencia de denunciar esta situación como inconstitucional, ni mucho menos acudir a la instancia superior del Poder Judicial.

En Venezuela la nueva oposición parlamentaria pareciera no dispuesta a aceptar la cohabitación democrática. Es más, tuvieron la ocurrencia de hacer renunciar, antes de que terminara su período, a los magistrados de la Sala Electoral y nombrar apresuradamente a nuevos magistrados sin siquiera tener el cuidado de escoger a quienes llenen los requisitos que exige la Constitución Nacional. Es esta Sala Electoral írrita la que ha decidido anular decisiones soberanas de la nueva Asamblea Nacional, lo cual es absolutamente inaceptable.

La crisis está planteada. La decisión electoral de la mayoría de los venezolanos tiene que imponerse. A los líderes de la nueva oposición parlamentaria, en particular a Cabello y Pedro Carreño, les recordamos que hay que saber perder. Por supuesto, también hay que saber ganar.