Octavio Lepage | POR QUIÉNES NO VOTAR

Screen Shot 2015-09-30 at 10.25.56 AMHOJA DE RUTA POLÍTICA (No 157)

Caracas, 29 de Septiembre del 2015

El 6 de Diciembre, venezolanos y venezolanas, mayores de 18 años, votarán para elegir diputados a la nueva Asamblea Nacional. Se enfrentan básicamente los candidatos del partido de gobierno (PSUV) y los de la MUD, expresión unitaria de la oposición democrática.

No hace falta resaltar la importancia singular de estas elecciones. Son la oportunidad institucional de recuperar el rumbo perdido. Los candidatos del oficialismo si de nuevo fueran mayoría, no solamente sería más de lo mismo sino algo más negativo, ya que a pesar de la relación casi filial que los vincula, Maduro es muchísimo peor que Chávez.

No se requiere gran esfuerzo de memoria para recordar cómo era Venezuela antes del ascenso electoral de Chávez a la Presidencia. Era un país respetado y admirado en la comunidad internacional.

Se nacionalizó la industria petrolera, y PDVSA, en manos del Estado, llegó a ocupar el quinto (5º) puesto entre las empresas petroleras más importantes del mundo. Hoy está casi en banca rota, debiéndole a medio mundo.

Con una inteligente política de pacificación, dirigentes y militantes de la guerrilla castro-comunista, a pesar de haber participado en varios frentes guerrilleros y en los levantamientos militares de Carúpano (Carupanazo) y de Puerto Cabello (Porteñazo), se reintegraron a la vida normal, y unos cuantos de ellos (Pompeyo Márquez, Teodoro Petkoff, Américo Martín, Germán Lairet, Manuel Quijada, Eloy Torres, entre otros) fueron ministros, embajadores, senadores, diputados. Por contraste, Chávez y Maduro han fragmentado a los venezolanos separándolos por fuertes barreras de odio.

Manifestación de esa estrategia de dividir sembrando odio ha sido la ocurrencia de referirse a César Miguel Rondón como “periodista mexicano-venezolano”. Él es venezolano por nacimiento, y nació accidentalmente en México porque su padre, César Rondón Lovera, destacado dirigente democrático, fue lanzado al exilio y pidió asilo en el fraterno país azteca. También se inscribe en esta línea de discriminación odiosa la negativa a aplicar la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ordenó restituirle a Radio Caracas Televisión (RCTV) sus equipos confiscados y a renovarle la licencia para operar de nuevo como canal de televisión.

Lo señalado es apenas una muestra del daño inferido al país en estos 16 años de chavismo. Éramos un país que avanzaba con lentitud, pero con consistencia. Habíamos dejado de ser un país monoproductor que vivía únicamente del petróleo. Esta plataforma positiva se derrumbó. De país rico hemos pasado a vivir precariamente, importando casi la totalidad de lo que consumimos.

Dicho esto, he de suponer que todos los venezolanos sepan por quiénes no deben votar.