Octavio Lepage | ¿QUÉ NOS ESPERA?

Octavio-LepageHOJA DE RUTA POLÍTICA (No 138)

Caracas, 30 de Junio del 2015

Quienes nos gobiernan desde 1999 no ocultan que su misión es implantar en Venezuela el modelo cubano de Estado y Gobierno.

Por voluntad del difunto, Maduro está en Miraflores desde 2013. El 14 de Abril de ese año compitió con Capriles Radonski con final de fotografía, como se dice en lenguaje hípico. Con sobradas razones Capriles solicitó un recuento de votos, aceptado en principio por Maduro, pero sorpresivamente la Lucena lo proclamó vencedor.

La mitad de los venezolanos votó por Capriles Radonski, es decir, por la democracia, que por esencia rechaza los poderes vitalicios. En términos políticos, la mitad de los venezolanos votó por la democracia y la otra mitad por el chavismo.

Esta realidad política concreta es ignorada por el grupo enquistado en el poder, cuyo propósito visible es extirpar a la oposición del mapa político nacional. En otras palabras, excluir de la vida política a la mitad de los venezolanos.

Las acciones tienen más valor que las declaraciones. Los venezolanos deben rememorar aquellas escenas grotescas en la Asamblea Nacional, en las que su presidente Cabello emplazaba a los diputados que pedían la palabra para que reconocieran la legitimidad de Maduro. Recordarán así mismo que la diputada María Corina Machado fue lanzada al piso por una diputada de apellido Asencio, quien le fracturó la nariz a taconazos, y luego le arrebató su investidura de diputado, ejecutivamente, sin fórmula de juicio; y recordarán igualmente que al diputado William Dávila un colega le lanzó el micrófono portátil que pudo haberle causado una fractura de cráneo, pues le pegó en la cara. Además, son muchos los diputados de oposición a quienes se les arrebató el fuero parlamentario con base a expedientes amañados.

Esa solemne declaración de Maduro de que si la oposición logra mayoría en la Asamblea Nacional el 6 de Diciembre él se lanzará a la calle al frente de sus “huestes” para impedir que se haga realidad el triunfo del adversario político, es el mejor argumento para poner en evidencia la falta de realismo de quienes propician la estrategia de la mansedumbre.

Hacia dónde se dirige este gobierno es interrogante sin respuesta. Desde la Conferencia de San Francisco, al final de la Segunda Guerra Mundial, se han venido realizando esfuerzos internacionales sostenidos para diseñar normas que resguarden la libertad y la dignidad del ser humano. Existe un cuerpo de resoluciones, convenios, tratados, para facilitar y garantizar el logro de ese objetivo. Los gobiernos anteriores de Venezuela los firmaron todos, pero Maduro los desconoce y los pisotea.

Los venezolanos nos preguntamos, al igual que deben preguntárselo los observadores extranjeros, ¿hacia dónde nos lleva Maduro? ¿con qué derecho?