Octavio Lepage | RUMBO HACIA EL CUARTO MUNDO

OCTAVIO LEPAGEHOJA DE RUTA POLÍTICA 234

Caracas, 15 de Septiembre del 2016

 

El declive de Maduro, la merma acelerada de sus facultades para desempeñar las funciones que una voluntad foránea puso en sus manos, lo hemos venido notando desde que llegó a Miraflores, aunque no todos los venezolanos habían tomado conciencia del riesgo de tener un timonel sin las destrezas requeridas. 

La inacción y los desatinos acumulados en 3 años, que la aureola de país rico con las reservas petroleras más grandes del mundo permitieron disimular y hasta esconder, ya han aflorado y nadie en el mundo ignora que Venezuela está en la ruina. La Revista Time le dedicó su portada con la leyenda Venezuela se está muriendo. El lento colapso de un país.

La situación de Venezuela se ha deteriorado tanto que ya es insostenible. Lo procedente, como lo enseña la experiencia universal, es cambiar el gobierno para que lo reemplace un equipo apto para concebir y aplicar las medidas que nos permitan salir progresivamente de la crisis. Por desgracia, Maduro se aferra al modelo cubano, que ya fracasó en Cuba y antes había fracasado en la Unión Soviética. 

La oposición ha propuesto y sostiene con firmeza una salida constitucional, por cierto de abolengo chavista: el Referendo Revocatorio. El gobierno maniobra para torpedearlo con la colaboración activa de los beneficiarios de la ruina de Venezuela, y que han acumulado ellos fortunas espectaculares. A última hora, la prensa reseña conversaciones entre gobierno y oposición, esto es, se ha abierto camino el diálogo. Dialogar es lo civilizado, por lo tanto no hay que rechazarlo a priori. Lo que sí puede anticiparse es que los venezolanos no aceptarían la posposición del Revocatorio para el próximo año

La posición de la MUD, cívica y firme, ha sacado de sus cabales a Maduro y a quienes lo sostienen en Miraflores aplicando una represión despiadada, sin fronteras éticas. No solamente han agravado el aislamiento de los presos ya conocidos, con Leopoldo López a la cabeza, sino que empiezan a reprimir no solamente a los dirigentes principales de los partidos, sino también a jóvenes dirigentes que están iniciando su carrera política. 

Es insólito, por ejemplo, el caso de Yon Goicoechea, quien se destacó en luchas estudiantiles pasadas y recién llega de culminar sus estudios de postgrado en el exterior. Goicoechea salió de su residencia para comprar algunos enseres que hacían falta y no regresó. Lo acusan de terrorista, y a tal efecto le sembraron partes de explosivos en su vehículo. A Daniel Ceballos de nuevo lo trasladaron a esa pocilga que es la Cárcel 26 de Julio en San Juan de los Morros, a la que también trasladaron a Braulio Jatar Alonso, hijo de un líder de Acción Democrática exiliado en Chile, Braulio Jatar Dotti. 

El espacio no alcanza para mencionar muchos otros casos similares de encarcelamientos arbitrarios en base a inverosímiles acusaciones forjadas ¿Seguirán las instituciones internacionales creadas para preservar las libertades y los Derechos Humanos con los brazos cruzados permitiendo la consolidación de una dictadura totalitaria brutal, como la encabezada por Nicolás Maduro?