Share this:

" />
Papa Francisco. La comida del Vaticano se volvió kosher por un día

22.1.2014 Screen Shot 2014-01-22 at 4.57.22 PM

Itongadol.- Por un día la comida del hotel del Vaticano donde vive el Papa Francisco se volvió kosher. El rabino Jaakov Spizzichino dirigió la limpieza escrupulosa de mesadas, el hervor de utencillos y el calentamiento del horno para que todo sea cocinado bajo las leyes dietarias judías.

La ocasión fue un almuerzo de cuatro platos que el Papa Francisco sirvió para una docena de rabinos argentinos la semana pasada. Fue otro signo de amistad cercana con los judíos, a pesar de algunas quejas en Israel de que está dando poca atención a su visita a la Tierra Santa.
El Vaticano ha tenido comidas kosher para delegaciones judías visitantes en varias ocasiones y Francisco ha provisto alimentos de este tipo para su mejor amigo, el Rabino Abraham Skorka, cuando éste se quedó con el en el Hotel Santa Marta de la santa sede el año pasado.
Pero el almuerzo del 16 de enero allí fue una ocasión especial que requería más – incluyó una extensiva y supervisada esterilización de la cocina, que requiere la comida kosher.
Francisco recibió a Skorka y aproximadamente otros 15 rabinos de Buenos Aires que fueron a Roma a visitar a su viejo amigo. El Vaticano recurrió a Ba’Ghetto, uno de los mejores restaurantes kosher del otro lado del Río Tiber, para que atienda a los invitados. “Decidí hacerlo simple porque el Papa es simple. Pero el menú fue completo: Tenía que hacer una buena impresión en sus invitados”, dijo Amit Dabush, copropietario israelí del local.
Sin embargo, para hacerlo requirió cocinar en el lugar, por lo que se necesitó a Dabush y Spizzichino, un inspector kosher del rabinato de Roma, para esterilizar la pequeña cocina del comedor principal.
El asunto clave fue el horno. Según las leyes dietarias judías, un horno en una cocina no kosher debe estar sin utilizar 24 horas, ser limpiado y prendido al máximo una hora para su esterilización, dijo Spizzichino. Entonces en la mañana del almuerzo, Dabush, algunos trabajadores del restaurante y el rabino empezaron a trabajar temprano: prendiendo hornallas y el horno, fregando las mesadas de la cocina y cubriéndolas con aluminio para evitar que la comida kosher se contamine. También hirvieron y esterilizaron grandes bowls usados para hacer pasta y pusieron la mesa con platos y utencillos de Ba’Ghetto’s.