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Partido en dos – AMÉRICO MARTÍN

TalCual Sábado 19 de Octubre de 2013

Screen Shot 2013-10-19 at 6.38.50 AM1 En China flotaban los mismos temores que atan al sistema cubano. La hermética dictadura del partido comunista proporciona la garantía de que el mercado no se llevaría por delante al gobierno y el partido. Bajo el posmaoísmo funciona un misterioso pacto mercadopartido. Los octogenarios, con sus antiguos sofismas, siguen incrustados en el poder pero la apertura económica se proyectará al final hacia la política y los derechos humanos. A la larga la pujanza de abajo quebrantará el dominio totalitario de arriba. No obstante, ese histórico horizonte no está a la vuelta de la esquina y por el momento el modelo embrida impaciencias y aplica cerrojos duros contra el pueblo. Parodian a Keynes: “a la larga estaremos muertos”.

Se entiende por eso la hostilidad compartida de Xi-Jinping y Maduro contra “la clase profética” del manual, tan maltratada en la indetenible potencia capitalista asiática como en el galimatías que padece Venezuela.

Citemos un caso reciente: La agencia oficial caraqueña de noticias Xinhua había violado nada menos que 16 artículos de la LOT, no registraba a los trabajadores en el SSO, ni reconocía seguro médico, horas extras, días feriados, prestaciones. Su trato con las mujeres era discriminatorio, mejor decir: vejatorio. ¡Socialismo puro, pues! En la imposibilidad de ignorar hecho de tanta monta, el gobierno había rasguñado a Xinhua con una modestísima multa. Los nuevos zares ordenaron el despido masivo “en respuesta” a la multa. Ellos mandan en Venezuela y se ofenden si los siervos de la gleba se defienden pegándose a su ordenamiento jurídico.

Fueron echados, sin amparo de leyes y procedimientos, los periodistas, fotógrafos y camarógrafos de la agencia. ¿Todos? Eso, todos.

¿Cómo pudo ocurrir tan descomunal atropello en un país ajeno, dotado de leyes propias, justamente cuando las relaciones entre China y Venezuela parecen aureoladas? El colonialismo tiene razones que la razón desconoce.

¿Qué hará Maduro ahora? Lo ignoro.

Sospecho sin embargo que nada, no hará nada o se limitará a un volandero saludo a la bandera. Al fin y al cabo es ese el “modelo revolucionario” que lo atrae.

El hostigamiento de su gobierno contra sus compatriotas trabajadores es de la misma estirpe, o peor: incluye el enjuiciamiento de dirigentes obreros so capa de que las demandas laborales esconden designios golpistas. Xinhua y Maduro son uno para todos y todos para uno, salvo que China produce y Venezuela se arruina.

Fortalecer el modelo admirado por Xinhua, Maduro, Raúl y antes por Fidel y Pinochet, pasa por despojar a la gente de los espacios residuales que aún no haya perdido. He ahí el segundo Considerando de la letal Ley Habilitante que le entregaría más poder formal a Maduro; más que el de presidente alguno del pasado.

Parte de una evidencia: el modelo creado por Chávez sencillamente no sirve, debe ser cambiado, pero la Habilitante se propone empeorarlo, radicalizarlo. La paradoja es que Maduro grita más que hace, no es militar en un régimen agresivamente militarizado y tiene problemas en su partido, aparte de que el naufragio de Venezuela llega a extremos degradantes. El poder que comienza a disfrutar le pesará como agonía.

Nuestra agobiada patria acaba de alcanzar el primer lugar del mundo en riesgo-país y el liderazgo de la violencia en América. Dos medallas de oro adicionales.

Según el informe del Observatorio de la Violencia, dirigido por Roberto Briceño León, la tasa de criminalidad trepó a 72 homicidios por 1.000 habitantes. Triplica a México, Colombia y Brasil con 22 por mil almas. Al desplazar a México del procerato en el ranking de los asesinatos callejeros, no debemos olvidar que el país azteca cuenta 120 millones de habitantes contra 29 de Venezuela, como se permitió acotar Roberto Briceño León, director del Observatorio.

Esos dos indicadores ­entre varios igualmente espeluznantes -bastan para explicar por qué la bonanza petrolera no ha frenado la fuga de capitales e inversionistas, propia de los sistemas encanallados. Pero entonces, ¿no sería interesante mejorarlo con la Habilitante? Nada de esa ley sugiere cambios o aperturas, sino cerrazón, silencio, retroceso.

La experiencia enseña que todas las reformas del modelo socialista, desde la Nueva Política Económica de Lenin hasta el socialismo de mercado de China, pasando por la autogestión yugoeslava y la Perestroika soviética, todas sin excepción, quisieron superar los agobios del sistema valiéndose de aperturas de mercado: transitorias, definitivas, parciales o totales.

Las brutales contradicciones del régimen madurista le oscurecen el paisaje. Fogonazos de luciérnaga fácilmente interceptados por las tinieblas. Borran con los zapatos lo que a ratos quisieran hacer con las manos. No faltan los guiños nerviosos: -La burguesía no me otorga el beneficio de la duda, clama esperando que lo entiendan. Y lo entienden, en efecto, pero se confunden cuando el mismo personaje los acusa de urdir conspiraciones, sabotear servicios, especular. Los enerva el juego de sombras alrededor del timón: uno propuso el dólar permuta, el retorno de Casas de Bolsa, la intermediación cambiaria de bancos; y horas después, otro agita los brazos indignado: ¡nada de concesiones a la pérfida derecha! Las reservas internacionales en picada, PDVSA enferma, y la lava inflacionaria, la devaluación, el desabastecimiento.

Bayoneta en ristre, encarcelando, amordazando, ahogado en espuma ensalivada, terminará en el sofá de Freud. Bretón, Aragón, Soupault y demás fundadores del surrealismo reconocieron su deuda con el gran vienés. En ebriedad onírica, Bretón ­recuerda Silva Michelena- vio en la ventana un hombre cortado en dos (¿el madurismo?) Nació así el surrealismo. Su parodia, 90 años después, la escenifican aquí desgarrados cual Magdalenas en busca del modelo perdido.