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Ping Pong CARLOS CRUZ-DIEZ He vivido esta comedia tres veces

Screen Shot 2014-02-09 at 9.46.14 AMJOLGUER RODRÍGUEZ COSTA jolguerr@gmail.com EL NACIONAL – DOMINGO 9 DE FEBRERO DE 2014

–De escasear los materiales para su op art… –Yo no uso papel toilette para hacer mis obras.
–De ser editor, ¿si le negaran las divisas para adquirir papel? –Me dedicaría a vender periódicos viejos.
–¿Y si destruyeran su obra en Maiquetía, como pasó con la de Vigas en la UCV? –¡Tomen fotos de las obras! Será lo único que va a quedar.
–¿Atentan contra la paz la telenovelas? –¿La paz de la morgue?
–¿Es Venezuela un país de exposición? –Expones la vida cada vez que sales a la calle.
–A sus 90 años, ¿se casaría con una chica de 30? –No me gustaría llevar un par de cachos.
–¿El secreto de una larga vida? –Hacer todo lo contrario a los consejos que dan los que quieren alargártela.
–¿Se arrepiente? –No, me lamento. El no haber podido desarrollar mi vida de artista en mi país, rodeado de mi gente.
–¿Conoció a Reverón? –Nos visitaba en la Escuela de Artes Plásticas. Era un artista lúcido. Una vez nos dijo: “Muchachos, cuando estén pintando cierren los ojos al máximo y pinten lo que ven a través de las pestañas; lo demás sale solo”…  Era la luz, pintar la luz.

–¿Una ideología? –Todas las ideologías y las religiones están sustentadas sobre millones de cadáveres. Un artista para hacer conocer su obra no necesita matar ni atropellar a nadie.
–¿Un recuerdo infantil? –Una cucaracha metida en mi camisa y yo corriendo desesperado tratando de sacarla.
–¿Un líder? –Mi conciencia.
–¿Una obra de arte revolucionaria? –Todas las obras que han abierto un camino.
–¿La suya? –He hecho un gran esfuerzo para abrir un camino. El tiempo lo dirá.
–¿Una lectura? –La que me dé información de lo que estoy viviendo.
–¿Extraña a las féminas de antaño? –Mi generación fue víctima de los prejuicios y tabúes sexuales.
–¿El sabor de tantos premios? –Saben muy bien porque los celebro en un buen restaurante.
–¿Burgués o revolucionario? –Nací, crecí y me desarrollé y gané mi vida en un burgo que se llama Caracas; por tanto, soy burgués. Si hubiera nacido y vivido en el campo, fuera un campesino. Si mi ambición hubiera sido vivir de nuevo el siniestro caudillismo del siglo XIX, fuera revolucionario.
–¿Una promesa como CruzDiez? –Venezuela es una mina de jóvenes promesas en el arte, la música, las letras, el teatro, el cine…
–¿Cómo digiere la fama? –La fama no se busca, llega sola. Lo difícil es gerenciarla.
–Decía Alfredo Boulton que los artistas son “anormales”. ¿Su extrañeza? –Si fuéramos normales, no seríamos artistas. Nadie arriesga su vida en una profesión incierta y sin esperanza. Los que logramos audiencia, somos unos cuantos privilegiados.
–¿Modesto? –Siento un gran respeto por mis semejantes.
–¿Acepta las críticas? –Por supuesto. Yo he sido muchas veces su blanco.
–Si Vincent Van Gogh comía pintura amarilla… –Yo no estoy loco, comería un foie gras.
–¿Una exclamación ante el espejo? –¡Merde!.. ¡Je suis vieux..!
–¿La época de oro del arte nacional? –Desde el Taller Libre de Arte, hasta que empezaron a destruir los museos.
–¿Y del país? –Tengo 53 años viviendo fuera del país; sería irresponsable emitir un juicio.
–Toda una vida en París. ¿Caracas bien vale una visita? –Más que una visita, dedicarle la vida.
–¿Imaginó alguna vez la situación venezolana? –A mis 90 años he vivido en carne y hueso tres veces la misma comedia, pero con decorado y vestuario diferentes.
–¿Una nostalgia? –Que ya no puedo jugar beisbol.
–En Venezuela, ¿más sabe el diablo por viejo o por diablo? –En Venezuela el diablo es inculto.
–¿Su mejor momento? –El de mañana por la mañana.
–¿Una constante? –El amor.
–¿Una pérdida? –Mi querida Mirtha, la madre de mis hijos.
–¿Un recuerdo? –La era de la democracia.
–¿Una esperanza? –La vida.
–¿El mayor misterio? –Cómo es que a Venezuela la riqueza la haya empobrecido.
–¿El público extraño? –El que me pregunta: “¿Eso que usted hace, es arte?”
–¿Llora? –Cuando debo llorar… sí lloro.
–¿Hay alegría en el llanto? –Lloro de alegría con el humor de Zapata, Laureano Márquez, Claudio Nazoa, Rayma y todos los grandes humoristas venezolanos.
–¿El presidente amigo del arte? –Tal vez fue Luis Herrera; él asistía a las exposiciones de galerías y museos.
–De solicitarle el gobierno una obra… –No creo, porque el Estado venezolano es maula; desde el año 1974 me debe 40.000 bolívares del piso del aeropuerto de Maiquetía.
–¿Qué se oye de aquí en La France? –Lo catastrófico, muy raramente lo positivo; como toda la prensa mundial.
–¿Han imitado su obra? –En todas partes. Como decíamos en mi época de publicista: “Me fusilaron”, “Copiado en caldo e’ ñame”.
–¿Es la vejez un naufragio? –Como el Titanic. Sobrevives agarrado de una tablita, pero sin los músicos porque ya se ahogaron.
–Si 20 años no es nada, ¿qué haría en la próxima quinta parte de su vida? –Ver al fin el país que quiero.
–¿Futurista? –El futuro es dudoso. Es preferible el presente por malo que sea.
–¿El futuro del país? –No soy brujo, ni adivino.
–Luego de esta vida… –Soy materialista, fenomenológico, pragmático, iconoclasta, ateo y no creo en el más allá. Creo en el presente.
–¿Su mayor error? –Haber contestado estas preguntas (carcajadas).
–De protestar los venezolanos como los franceses, ¿sería otra esta historia? –No lo creo, porque la izquierda perdió su oferta con un discurso basado en la sociedad y economía de los siglos XVIII y XIX. No ha encontrado cómo enfrentar esta nueva civilización de la compactación del tiempo, de la comunicación instantánea, sin obreros… Sólo técnicos.
–¿Imagina un artista plástico en Miraflores? –¡Así sí es verdad que la ponemos!
–¿Un boceto para el porvenir? –Si usted me dice qué es lo que está por venir.
–¿Qué pasaría en Venezuela si las artes plásticas incomodaran a la revolución como lo han hecho el periodismo y la televisión? –No pasaría nada, porque ni se dan cuenta de su existencia.