…POR MI MADRE… 12914
Viernes 12 de Septiembre de 2014 | TalCual

Screen Shot 2014-09-12 at 9.51.37 AMHay escasez de Gobierno y de productos en los anaqueles de mercados y automercados, pero la joda, la echadera de vainas, la mamadera de gallo sigue abundante. Un ejemplo de ello lo ilustra la foto que acompaña este escrito. Es un aviso colocado por un restaurante cercano a Guanare, estado Portuguesa, llamado Doña Parrilla. En él se ofrecen paseos en avioneta y helicóptero. Más de uno que no se ha fijado lo suficiente en el aviso, entra al restaurante y pregunta cuánto es el costo de los paseos ofrecidos. La respuesta es cien bolos. Ante semejante ganga, la emoción aumenta por volar, pero luego llega la frustración y la risa al darse cuenta que cayeron por inocentes, pues Avioneta y Helicóptero son los nombres de dos burros que son los medios de transporte para los paseos.


 

Luego de la última devaluación realizada por el chavo-madurismo, los dólares que se le asignaron a los distintos puntos donde viajan los venezolanos sufrieron algunas alteraciones. Para castigar a los mayameros, ese destino vio reducido su cupo hasta los 700 de los verdes. Caso contrario ocurrió con Cuba. El llamado mar de la felicidad tiene asignado el cupo máximo, lo que lo ha convertido en uno de los destinos turísticos más pretendidos por los venezolanos. Pero no crean que eso se debe a que muchos compatriotas quieran conocer el futuro viajando al pasado, sino que allí, en esa isla donde tienen más de 50 años construyendo el hombre nuevo las viejas prácticas reverdecen y el mercado se impone al socialismo anacrónico. Los cupos viven la misma suerte que en otros destinos, ya que el negocio es bueno y donde el negocio es bueno no hay hombre nuevo que valga. Fidel aró en el mar.


Si hay un sector que le prende su velita de agradecimiento a Hugo Chávez, ese no es otro que el de los conductores de grúas de MinTransporte, que recorren las calles del centro de Caracas para remolcar carros estacionados en la acera.

Gracias a la sabia decisión del difunto comandante que ordenó expropiar los estacionamientos en las parroquias San Juan, Candelaria y Santa Teresa ­la mayoría de sus dueños aseguran que todavía no les han indemnizado­ para construir edificios de la Misión Vivienda, no hay dónde estacionar, de modo que el remolque se ha vuelto un negocio rentable, que les asegura gran estabilidad laboral. Veamos, los señores remolcan los autos y los llevan al estacionamiento de la esquina de Tenería. Cuando la persona afectada va a reclamar, se le notifica, sin explicación alguna, que debe cancelar Bs 2.600. Si la víctima no tiene los papeles en regla, uno de los señores le pone la mano en el hombro y con el mayor desparpajo le dice en voz baja Eso te va a salir un poquito más caro. ¿Estará el ministro El Troudi al tanto de este asunto?