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Jueves 18 de Septiembre de 2014 | TalCual

Screen Shot 2014-09-18 at 6.36.45 AMA la colega Vanessa Davies la tienen en la mira. Su indisciplina está generando reacciones en predios chavo-maduristas. En primer lugar no gustó para nada su solidaridad con Luis Chataing, cuando las presiones gubernamentales provocaron la salida de su programa en Televen. Menos gustó que después participara en un espacio radial con el propio Chataing y César Miguel Rondón.
Pero es que ahora la indisciplinada Davies le está dando espacio a dirigentes políticos de la oposición en las páginas del Correo del Orinoco, diario del que es directora. Eso ya parece que está colmando la paciencia de algunos en predios “revolucionarios”.
Que en medios públicos, pagados con el dinero de todos los venezolanos, se pueda incluir una versión diferente a la roja rojita es intolerable. La versión es única y hay que repetirla al caletre. Es lo que quieren. Desde aquí nos solidarizamos con Vanessa y exigimos que la dejen hacer periodismo que, por cierto, lo hace muy bien.


La noticia que por Gaceta, la cantante María Conchita Alonso deja de ser venezolana no debería sorprender a nadie. Desde hace un buen tiempo, las embajadas venezolanas acreditadas en países europeos y de Sudamérica se dan el lujo de negarles a los venezolanos sus derechos; de modo que, en lugar de ayudarlos, los ubican mediante el número de la cédula en la Lista Tascón, y si se trata de un venezolano escuálido, lo hunden. Peor todavía, en Dublin, una autoridad gubernamental le confesó a un grupo de estudiantes venezolanos que no reciben divisas de Cencoex, que la idea de que Irlanda les exigiera visa a los venezolanos provino del canciller Elías Jaua. En otras naciones, los embajadores revolucionarios previenen a las autoridades de velar bien por los venezolanos que residen en esos países.


En Vargas es un lugar común hablar de los policías “matraqueros” que, al parecer, tanto el gobernador como el alcalde, ambos rojitos, se hacen los suecos a la hora de procesar las denuncias de comerciantes y ciudadanos. Un ejemplo, los conductores de las diversas líneas de transporte que cubren la ruta Caracas-La Guaira tienden a desaparecer de 6 de la tarde a 8 de la noche, como también en sábado y domingo. Seguramente van a comer, lo que hace que los usuarios sean víctimas de las busetas piratas que cobran desde Bs 30 a Bs 50, según la hora y circunstancias ambientales. Un grupo de señoras, molestas de tan descarado abuso cometido delante de las narices de los efectivos de la policía, les reclamaron a los efectivos, y la respuesta de estos señores fue o pagan los 50 bolos o se quedan varadas aquí. Agarra esa, García Carneiro.


Desde el gobierno afirman que la escasez de cemento obedece a las miles de construcciones que se levantan por todo el país, lo que permite que el contrabando se vaya rueda libre hacia Colombia. El punto es que, como afirmó Indira Rivas, quien estuvo al frente de una protesta frente a la AN, que los trabajadores de las cementeras socialistas trabajan con salarios de hambre y en condiciones infrahumanas. Diosdado Cabello escuchó con atención el reclamo de los trabajadores, quienes acusaron de indolencia a su hermano José David, ministro de Industrias, que no los ha atendido. La cosa iba de lo mejor hasta que mencionaron a Jesús Moreno Gudiño, presidente de la Corporación Socialista del Cemento, un general que ha sido señalado por Marea Socialista de manejar el negocio del cemento a su antojo, entonces Diosdado arrugó.