… por mi madre … 25914
Jueves 25 de Septiembre de 2014 | TalCual

Screen Shot 2014-09-25 at 3.20.26 AMDiosdado Cabello debería estar ahorita buscando un productor de televisión de verdad, que sea escuálido, y no un camarada del partido, para su programa de los jueves en VTV. Es posible que hasta los mismos activistas del PSUV que lo sintonizan para coger la línea, cuando lo ven, descubren a un dirigente improvisado, desordenado con las ideas y que no termina sus planteamientos. Para completar, no hay momento en que no saque la denuncia de la ¨guerra sicológica¨ de la derecha, sin mostrar una prueba. El presidente de la Asamblea no pasa de las noticias repetidas, que a nadie importan, relatando chismes contra María Corina Machado o Leopoldo López.
Pronuncia el nombre de Hugo Chávez con todos los calificativos posibles. Y para completar, ni un chiste. Por lo menos Nicolás, con eso de que médicos opositores inocularon un virus en el hospital de Maracay y la traída de cubanos expertos en guerra bacteriológica, les sacó más de una sonrisa a los venezolanos.


En Achaguas, estado Apure, están sorprendidos por la desaparición repentina (y su posterior aparición) del camión que fungía de Arepera Socialista, frente a la Alcaldía de ese municipio. Usted sabe, de qué hablamos: de la última invención del camarada Eduardo Samán, cuando estuvo en Indepabis.
Bueno, el asunto es que, aunque esa arepera a precios solidarios estaba a cargo de la Alcaldía de Achaguas, nadie la vio más y la excusa que recibía quien preguntaba era que la estaban refaccionando. Cuál es la sorpresa de la población cuando se enteran por la prensa que el famoso camión fuedetenido en Puente de Buría, en plena sabana, con 17 toneladas de alimentos que iban a ser trasladados a Colombia. En su defensa, el conductor alegó que nada tenía que ver porque se trataba de un cargamento de un capitán de la Guardia Nacional, que seguramente quería cambiar de ramo.


Una reconocida gastroenteróloga concluye sus consultas del día y sale de la clínica para pasar buscando a su niña, a quien dejó en el apartamento de unos familiares, en una urbanización de Caracas. Mientras espera abajo en el edificio, la doctora es víctima de un secuestro express, ejecutado en segundos por dos motorizados con sus cómplices. Tras introducirla en una camioneta negra y darle varias vueltas por la capital, obtienen el rescate exigido. Esta es apenas una de las aventuras terroríficas que los médicos de los hospitales públicos y clínicas privadas comparten con sus pacientes, y que sin dudas ha motivado la huida del país de un total de 96 especialistas de renombre, según se comenta en el ámbito del sector Salud. La mayoría deestos profesionales no querían abandonar a sus pacientes y su trayectoria admirada por sus conocimientos y destreza. Pero, dicen, van 22 planes de seguridad y varios operativos de desarme, y los médicos se han vuelto el blanco privilegiado del hampa.
Una fuga de cerebros que se evidencia en la actual crisis de salud.


Valga la cuña, pero desde que este gobierno se montó en eso de la soberanía alimentaria, los productos alimenticios y de uso doméstico aparecen y desaparecen, los venezolanos no ven luz, y se la pasan en una cacería de harina precocida y al otro día salen a buscar compotas y pañales. De modo que la gente, por Facebook y Twitter resuelve este asunto del desabastecimiento con el denominado trueque, que tanto alabó el difunto comandante. Como ya pasó la temporada de Harina Pan, ahora la pieza más preciada son los detergentes, desodorantes, champú y toallas sanitarias femeninas. El vicepresidente de Soberanía Alimentaria Ivan Gil debería asomarse a las redes sociales para que vea bien por dónde van los tiros.