Por mi madre !| El diccionario de Nicolás

Screen Shot 2016-02-05 at 11.24.28 AMLa ayudaíta de Víctor Clark

La apertura en la Asamblea Nacional a los medios se ha concretado con el acceso pleno de periodistas y equipos reporteriles a todos los espacios del Legislativo. El chavismo escandaloso, el que trata de llenar de contenidos basura las pantallas de los medios estatales, no sabía cómo actuar ante el anuncio luego concretado. Primero, la plataforma TVSPueblo, un “medio” financiado con dinero público cuyo único trabajo es producir videos para Con el mazo dando y Zurda Konducta había reclamado a Henry Ramos certeza sobre el acceso de los “comunicadores populares” a la AN. 

Luego, cuando entraron, comenzaron las entrevistas provocadoras y las ediciones forzadas. Pero lo curioso es cómo entran, siendo que no tienen ni carnet de prensa: los meten los diputados del chavismo en sus camionetotas. Uno de ellos, Víctor Clark, incluso los ha señalado como “parte de mi equipo” ante el personal de seguridad. El dinero de todos al servicio de la desinformación diseñada por algunos.

 

UNT revuelto

Las aguas en Un Nuevo Tiempo están encrespadas. Es un partido donde el peso de la zulianidad, y de Manuel Rosales en particular, es muy grande. Toda decisión que se tome tiene que contar con la venia del exgobernador y exalcalde de Maracaibo. Incluso mientras estuvo exiliado en Perú y Panamá todo le era consultado. A la organización le ha costado construir una dirección colectiva. Es una de las deudas que tienen, algo que es también muy común en otros partidos políticos de la oposición, tanto de los viejos como de los nuevos. Ahora las consultas a Rosales se le hacen en el Sebin y todo lo que lleve adelante ese partido debe tener su bendición. Hay molestias por ello entre algunos diputados de esa tolda, pero por ahora prefieren intentar resolver la diferencia internamente.

Vaya currículum

A Jordan Rodríguez le pusieron una papa caliente en las manos: ser presidente de Venezolana de Televisión. Su nombramiento no fue por méritos, ni por trayectoria ni por preparación. Estudiante de la Universidad Central de Venezuela, en la Escuela de Comunicación Social aún hay quien duda de que se haya graduado. Sus compañeros de clases no lo recuerdan con toga y birrete, pero sí raspando varias materias, incluyendo algunas de las básicas como Castellano. Pero Jordan se anotó en una generación que comenzó junta en VTV y logró escalar, tanto que “el trío” al que pertenece (Luis José Marcano, Hernán Canorea y él) ahora controla el canal 8. El ministro conocido como “un mini Diosdado” en los pasillos ­por lo radical-, puso a Jordan al frente de la empresa sin que éste tuviera preparación gerencial. Su no comparecencia ante la Asamblea Nacional da cuenta de cómo será su actuación frente a ese poder público. Para él no es fácil debatir, como ya lo demostró cuando Luis Fuenmayor Toro le dio una revolcada, y al aire.

La hegemonía no perdona

Los dueños de Globovisión ya se cansaron. Desde que la oposición ganó la Asamblea Nacional el pasado diciembre, han mostrado una apertura ante una alternativa política que ahora controla un poder público. Es lo normal en democracia. Los diputados son funcionarios electos, al igual que lo es el Presidente de la República. Pero al Gobierno no le ha gustado el “equilibrio” del canal. Ellos quieren que esa pantalla se siga manteniendo dentro del manto de la hegemonía comunicacional. Por eso Conatel se encrespa y por eso Maduro amenaza, a pesar de que por esos estudios siguen desfilando sonrientes funcionarios oficialistas, otros hasta programas de televisión tienen ­como el diputado y esposo de la Fiscal General, Germán Ferrer- y Henrique Capriles sigue vetado. Conatel no les renueva concesión desde hace más de un año y hasta el chavismo que entró en el canal ahora lo reclama (como Gabriel López, de Primera Página y ex ANTV, que tanto defendió que a RCTV “se le venció la concesión”). Es una demostración de que bajar la cabeza no evita que la guillotina busque cortar cuellos. Por allí dicen que los dueños andan buscando cómo salirse de ese negocio.

Importa cómo perder

Dentro del maduro-cabellismo hay quienes están conscientes que la derrota del pasado 6D no es solamente circunstancial. Que de no tomarse las decisiones políticas correctas se puede convertir en una derrota definitiva. Que es muy importante el cómo se pierde. No es lo mismo ser derrotado por nocaut que por puntos. En el primer caso la caída es mucho más dura y cuesta más levantarse. Es por ello que buscan la manera de evitar que los nuevos combates electorales por venir se conviertan en una derrota por nocaut. Algunos están muy preocupados porque no ven en el principal dirigente de ese partido los reflejos necesarios para evitar una nueva derrota contundente. Está lento, repetitivo, sin ideas. De seguir así nadie lo salva de volver a la lona.

El diccionario de Nicolás

Lorenzo Mendoza habló. Y dijo mucho. Lo más importante: la manera de actuar del Gobierno en materia económica es equivocada y causa colas, desabastecimiento y poca producción nacional. La respuesta de Nicolás Maduro, dada el jueves 4 de febrero, fue como de infante: “Lorenzo Mendoza es un ladrón”. No hubo argumentos.

Cierto que muchos dirán, como el capitán con su mazo, que Polar ha recibido divisas del Estado. Pero Mendoza lo aclaró: las asignaciones se liquidan directamente con proveedores. Aún así, el del mazo dijo el miércoles pasado: así cualquiera monta una empresa recibiendo dólares del Gobierno, hasta yo. Su palabra vaya por delante.

En el alto Gobierno pareciera que olvidaron el verdadero significado de la palabra “ladrón”. Hay varias evidencias, incluyendo la negativa del Consejo Moral Republicano por investigar el desfalco de 300 mil millones de dólares que Jorge Giordani y Héctor Navarro, artífices del gran desastre, denunciaron ante esa instancia. La Fiscalía tampoco ha dicho pío con respecto a ese caso, a pesar de que hace tres años el propio Maduro pidió cero tolerancia a las mafias de empresas de maletín. Suponemos que entonces pensaba que eran de opositores, porque para los cortos de mente las fórmulas deben ser simples (empresario=opositor=malo).

Pero no. Todo indica que mucho boliburgués se chupó la teta del Estado hasta secarla, aprovechando el amiguismo revolucionario. Y los rabos de paja son tan largos y abundantes que se hicieron intocables.

También es ladrón quien ejerce el pranato en las cárceles y fuera de ellas, sin que haya ministerio alguno que pueda con ellos. Esta misma semana supimos de cómo se paralizó Maracay por la muerte de un delincuente asociado a “El Chino Pedrera” y su banda. Entre denuncias de toque de queda decretado por el hampa -y cumplido por un montón de negocios-, y evidencias de que los cuerpos de seguridad trancaron vías para no molestar el cortejo fúnebre, imagínense. Eso sí es ser ladrón.

Pero Nicolás tiene los conceptos movidos. Por eso llamó a la “rebelión” para minutos después denunciar que lo quieren tumbar de la silla que ocupa temporalmente, y por ahora.