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pormimadre…Boccanegra 23.1.15
Viernes 23 de Enero de 2015 | TalCual

Screen Shot 2015-01-23 at 3.17.20 AMYo sé que el país se nos puede venir encima, Cilia. Y no me repitas lo de la señora que no consigue el medicamento para su papá o de la cola que se formó en el Bicentenario y casi termina en saqueo, porque los alimentos no llegaron. Disfrutemos, mientras podamos, este paseo gratuito y en silencio por el palacio imperial en Pekín. Aunque el camarada Xi-Jinping nos haya hecho el feo, tampoco es para desesperarse. Nos quedan los emires de Catar y la respuesta del pana Putin. Ya lo dijo Eudomar Santos: como vaya viniendo, vanos viendo. O si lo quieres, en versión cristiana: Dios proveerá.

En su entrega de la memoria y cuenta el hombre demostró que le tiene miedo a la decisión. Hace pocos meses aseguró que el dinero que pudiera generar un incremento del precio de la gasolina no era necesario para el Gobierno que encabeza. El miércoles dijo lo contrario. La caída del precio del barril petrolero y el que no lograra ningún préstamo significativo en su reciente gira le está poniendo las cosas muy difíciles.
Sin embargo, en lugar de tomar la decisión y asumir de una vez la responsabilidad de la misma, prefiere seguir corriendo la arruga y pretende que el aumento sea producto de un consenso. Por eso se refugia en un supuesto debate, lo mismo que hizo cuando el congreso de trabajadores de su partido. En el madurocabellismo pesa mucho todo lo que hablaron en el pasado contra el incremento de la gasolina. No olvidan que siempre calificaron una decisión de esa naturaleza como fondo monetarista y neoliberal. Esas palabras los tienen paralizados ahora. Todo señala que lo lógico es incrementar su precio para, por lo menos, cubrir sus costos de producción y distribución. Eso es algo elemental, pero lo elemental no siempre es lo políticamente correcto. Una medida de ese tipo la tienen que explicar muy bien, pues los desdibuja, los hace parecerse demasiado al pasado que tanto cuestionaron. Tomando una decisión de ese tipo Maduro se asemeja a Carlos Andrés Pérez, se asemeja, decimos, porque el fallecido expresidente era un hombre valiente que no vaciló a la hora de tomar decisiones que consideraba necesarias. Realmente es un despropósito nuestro comparar a Maduro con Pérez. El heredero del difunto “eterno” sigue demostrando que el cargo le queda grande, que no tiene la gasolina necesaria para ejercerlo.