Rafael Diaz Casanova @rafael862 | Excepción

Screen Shot 2015-08-28 at 10.50.35 AMCuando queremos escribir sobre una palabra, el primer paso que damos es el de tratar de analizar y enfocar las definiciones que nos aporta el DRAE.

Iniciado el proceso, con la palabra del título, encontramos que “excepción” tiene tres acepciones muy claras: 1) Acción y efecto de exceptuar. 2) Cosa que se aparta de la regla o condición general de las demás de su especie. 3) (En Derecho) Título o motivo jurídico que el demandado alega para hacer ineficaz la acción del demandante; como el pago de la deuda, la prescripción del dominio, etc.

La palabra excepción, en muchísimas ocasiones viene acompañada de otra palabra que la matiza e inmediatamente, en el DRAE, encontramos, estado de excepción, frase que se ha puesto en el primer plano durante la última semana. Sin tratar de agotar el análisis de lo que dice nuestro apreciado libro, encontramos que dice: “estado de excepción”: (masculino) En ciertos países, situación semejante al estado de alarma.

Ya es capcioso que la definición se refiera a “algunos países”, expresión que ya pone una excepción en las calificaciones y posibilidades de un número restringido de países o naciones. Además, lo vincula con “estado de alarma”: Situación oficialmente declarada de grave inquietud para el orden público, que implica la suspensión de garantías constitucionales.

Pareciera que los amigos redactores del libro conductor y normalizador de nuestro idioma, estuvieran analizando sucesos venezolanos.

Refiriéndonos a lo que ha sucedido en nuestro país, encontramos que el régimen que nos destruye ha recurrido a este susterfugio legal que durante veintitrés años había reposado y de pronto, sin razones que lo justifiquen, ha decretado un “estado de excepción” para un amplio sector de la población fronteriza entre Venezuela y Colombia. Disposiciones que han afectado gravemente las condiciones de vida de los ciudadanos de uno, otro y ambos países.

Nuestra ignorancia jurídica nos impide analizar el evento desde el punto de vista estrictamente legal. Además, a pesar de que nos resistimos, el régimen se empeña en demostrarnos que puede hacer lo que le da la gana y quizás, tiene “segundas intenciones”.

Pero si queremos referirnos a un aspecto de las relaciones entre los ciudadanos de otros países y nuestra nación.

Tan temprano como el período de gobierno de Rómulo Betancourt, se realizó un viraje o pirueta en la política de inmigración venezolana. Entonces se dispuso que se limitara o aboliera la posibilidad de aceptar emigrantes europeos y se facilitó el que los inmigrantes a Venezuela procedieran, preferentemente, de Latinoamérica. Esas disposiciones favorecieron el inicio de una fuerte corriente de ciudadanos colombianos (y de otros países) que vinieron a desempeñar funciones que nuestros nacionales desechaban. Asi, hubo importantes grupos de “braceros” que vinieros a recoger las cosechas de nuestros campos y desempeñaron las funciones más duras de la cría. Posteriormente, sus parejas, vinieron a cubrir los puestos de servicio doméstico y sus hombres sustituyeron, en las ciudades, a quienes trabajaban en la construcción, en el transporte y otras duras tareas.

Screen Shot 2015-08-28 at 9.16.29 AMAhora, intempestivamente y sin un claro panorama ni del problema ni de la “solución” planteada, se cambia diametralmente la política de relaciones con el conglomerado de vecinos que durante más de cincuenta y cinco años, han recibido un trato de amigos importantes y útiles. Pareciera que se le ha dado una patada a la mesa.

No quisiéramos ni podríamos distraernos, nuevamente por ignorancia, en analizar lo que ha sucedido con los ciudadanos latinoamericanos que le han sido útiles al régimen para votar en las distintas elecciones, ni mucho menos referirnos al trato preferencial que el difunto le otorgó a importantes “jefes” de las fuerzas irregulares colombianas.

Quisiéramos terminar esta atropellada crónica, resaltando la importancia que tiene para cualquier nación, la existencia y práctica de las mejores  y muy claras relaciones y respeto que debe tener una nación con todo el conglomerado mundial y muy especialmente con los países y los ciudadanos de sus países vecinos.

Se nos termina el espacio y sentimos que el tema es tan amplio y tiene tantos intersticios, que apenas le hemos dado una pincelada, un toque de atención.