Rafael Diaz Casanova @rafael862 | La farsa, parte del sainete

Screen Shot 2017-01-20 at 17.49.47Viernes, 20 de Enero de 2017

El régimen que nos destruye es experto, maestro, del uso de la mentira, del diseño de la farsa y de la producción de sainetes, pero todo ello lo hace a expensas de los derechos de la ciudadanía.

Los ejemplos son innumerables, infinitos. Y tienen diversos escenarios. Hoy leemos el trabajo que con una extensión “moderada” titula nuestro amigo Allan Randolph Brewer Carías: CRÓNICA SOBRE EL ÚLTIMO SABLAZO DADO POR LA “JUSTICIA CONSTITUCIONAL” CONTRA LA ASAMBLEA NACIONAL TERMINANDO CON SUS FUNCIONES COMO ÓRGANO DE REPRESENTACIÓN POPULAR.

Con su claridad profesional y estilo limpio y preciso, Randy (como abusamos sus amigos al llamarlo) va desgranando varias sentencias del mal llamado Tribunal Superior de Justicia, en los que de manera reiterada y consecutiva, se agrede y desvirtúa el valor y las funciones de la Asamblea Nacional.La situación es muy triste. Tenemos un poder judicial absolutamente entregado y al servicio del palacio de Misia Jacinta. La entrega es vergonzosa pues no existe ninguna relación de sus sentencias con lo que prescriben las leyes fundamentales de la nación.

Creemos demostrado que una porción importante del mal llamado Tribunal Supremo adolece de fallas profesionales y éticas insalvables. Tenemos unos jueces, en la instancia superior, absolutamente vendidos. Basta conque se revisen los currículos de estos mal llamados jueces, para encontrar un indeseable vínculo entre la mayoría de los responsables de la justicia con el partido de gobierno, y en sus actuaciones previas, hay situaciones comprometedoras.
Venezuela se encuentra huérfana de justicia. El régimen ha construido un andamiaje legal que no llena los mínimos necesarios para que repose sobre él la vida de una nación. No hay adonde recurrir.

Podríamos extendernos al analizar varios de los sainetes puestos en escena por el régimen que nos destruye. No podemos obviar el que tiene como motivación el acto de invalidación de la circulación de los billetes de cien bolívares que son los de mayor valor facial, desde su emisión el 1 de enero de 2008.
No cabe en cabeza pensante que un billete que dice: “PAGADEROS AL PORTADOR EN LAS OFICINAS DEL BANCO” y que evidentemente se refiere al Banco Central de Venezuela, pueda cambiarse dicha sentencia, desde la presidencia de la república y con lapsos imposibles.

Como podemos concluir, en el primer caso se prostituye la soberanía de los poderes públicos. Un ente que se conformó de manera irregular, también manejada desde  el palacio de Misia Jacinta, se impone sobre un Poder Nacional elegido de manera abrumadora y poseedor, de acuerdo con lo establecido en la Constitución Nacional, de la soberanía de la ciudadanía. En el segundo, se burlan del ciudadano.

La mal llamada JUSTICIA, se encuentra absolutamente descoyuntada y a merced de los deseos del dictador. Los valores de LIBERTAD, JUSTICIA y PAZ…no existen.

Estamos ante el escenario de aquella pieza de Lope de Vega, FUENTEOVEJUNA, quiera Dios que no maten al gobernador.