RAFAEL MARTÍNEZ NESTARES @rafaelmartinezn @proyecto_pais | Situación de calle
sábado 24 de octubre de 2015Screen Shot 2015-10-24 at 4.01.56 PM
Al caminar por las calles de nuestra capital vemos con preocupación un fenómeno que no advertíamos hace algunos años atrás. Se pueden observar, cantidad de ciudadanos hurgando entre las bolsas de basura para recoger restos de alimentos provenientes de las cadenas de alimentos que quedan a la vera de nuestros bulevares y plazas. La atroz visión, más parece provenir del infierno de una gran ciudad que de la “sucursal del cielo” como solían mentar a Caracas.Pero esta mirada no es más que el efecto de una política económica errada que el régimen insiste en llevar adelante. El presidente Maduro, tuvo oportunidad de valerse de varios correctivos cuando ocupó la presidencia en el 2013. Sin embargo, prefirió no hacer nada y conservó los nocivos sistemas de control de precios y de control cambiario, a pesar de las insistentes advertencias de que éstos amenazaban con destruir la poca capacidad de producción que aún tenía Venezuela. Lo terrible es que todavía en el 2015 el régimen ataca a los efectos y no a la raíz del problema económico y social del país. Aumentar los salarios no resuelve la inflación, la acrecienta. Es irresponsable la forma en que la propaganda gubernamental pretende hacer ver que, cinco ascensos salariales constituyen un logro de la política económica chavista/madurista. Al contrario, la destrucción de las fuentes de empleo productivas provocan un colapso del trabajo y obligan al presupuesto público a abrir plazas improductivas de trabajo “abultando” electoral y populistamente las nóminas de los entes públicos creados “salvajemente” para hacer llegar el “socialismo del siglo XXI” al pueblo, origen y fin de la farsante propuesta del régimen, como lo reconoció recientemente Luis Miquelena, refiriéndose al finado comandante eterno y supremo, de quien fue su mano derecha y presidente de la Asamblea Nacional Constituyente que produjo la Constitución de 1999 (Véase, Onda La Superestación. 16/10/2015).

Algunos economistas tratan de definir el tamaño de la crisis venezolana. Para ello es prudente determinar algunas magnitudes que permitan comparar nuestro país con otros de la región para  permitirnos ver el retroceso en cuanto a estos valores. En los tres años de gobierno del presidente Maduro, la dimensión de la economía venezolana ha pasado de $298,000 millones en 2012 a $131,000 millones estimados para el 2015, según el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo que indica la contracción más inclemente de la economía venezolana contemporánea. “Pero incluso si tomamos esa lectura conservadora [del 25% del FMI], es una catástrofe de enormes proporciones. Significa una contracción económica mucho mayor de la que registró Estados Unidos durante la Gran Depresión”, asevera Steve H. Hanke, profesor de Economía y codirector del Instituto de Economía Aplicada, Salud Mundial de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore.

De igual forma, la caída del PIB per cápita venezolano se coloca por debajo de México ($9,280), República Dominicana ($6,280), Ecuador ($6,563), Perú ($5,781) y Colombia ($5,551), en valores porcentuales.

Apenas el 22 de octubre el economista Pedro Palma sugiere que: “El golpe que viene para la economía (sic) será espeluznante” (yo lo dije) afirma Palma en conversación vía Zello y compara a Venezuela con la situación que se vivió en Argentina. El economista Palma hizo por esa vía un “llamado a prepararse desde ya, pues la situación económica que vivimos en Venezuela es inclusive peor que la de Grecia o Ucrania”.

El 6D es el principio del fin del modelo que ha impuesto a trocha y mocha el régimen. Es prudente entender que el camino es largo y que el contrapeso de poderes empezará a surtir el efecto de control que requiere el país…