Ramón Hernández @ramonhernandezg | Socialismo zombi de marcha atrás

Tengo pocos amigos cinéfilos, uno abandonó el país y el otro murió de aburrimiento, con el tercero hablo poco. No lo entiendo. Su lenguaje es una mixtura de títulos de películas con diálogos incompletos de cintas que nunca vi, y su conversación se me convierte en un supercrucigrama en un dialecto de los berebere. Su capacidad de entrelazar hechos reales con situaciones en películas, sean contemporáneas o raros ejemplares perdidos en cinematecas fantasmas, es tan asombrosa como la memoria del editor de Actual.yes, pero a Víctor Suárez @INSIDE_TELECOM lo entiendo aún en sus prolongados silencios.

Screen Shot 2017-04-01 at 13.40.49 Screen Shot 2017-04-01 at 13.42.20A veces le digo cinófilo, y se ríe. No lo considera un insulto. Son palabras homófonas, similar pronunciación, pero distinta ortografía y significado. Cinófilo es el que siente gran afición por los perros –mi amigo tiene dos–, pero mi intención es decirle sinófilo, que es la persona apasionada por la cultura china. No lo es, pero siento que me habla en chino. El jueves, cuando ya Julio Borges había hecho trizas el legajo con la sentencia que ultimó la democracia, me dijo que había amanecido de golpe con visos de caracazo, un verdadero pandemonium, y que no le parecía un secuestro express, sino de larga duración, de esos que no te liberan aunque hayas pagado dos veces el monto del rescate.

Screen Shot 2017-04-01 at 13.38.39No supe contestar. No voy al cine, sus horarios coliden con mi existencia. Estuve a punto de hacer como la dirigencia política que pidió taima hasta hoy para reaccionar. Intenté revisar la bibliografía a mano, pero aunque Google encontró 560.000 resultados en 0,8 segundos a la solicitud golpe de Estado+Venezuela, las únicas páginas que abrieron sin contratiempos fueron la rusa RT, que me convidaba a enterarme de por qué la sentencia de los siete magistrados del TSJ reafirmaba la libertad, y la de Telesur que la repetía. Demostrado, en toda guerra la primera baja es la verdad.

Creo que hoy, que pensaba ir al foro sobre el documental CAP 2 intentos de Carlos Oteiza, me dedicaré a desentrañar qué significó para el proceso civilizatorio venezolano el ataque de las turbas de José Tadeo Monagas al Congreso el 24 de enero de 1848, el año en que Marx y Engel advertían que el fantasma del comunismo recorría el mundo. El estropicio actual, pese al blablablá del mantecoso Hermann Escarrá, acelera el paso del protectorado cubano hacia la meta de superar los resultados de la Revolución haitiana. Socialismo de zombis y tonton macoutes, lo llama mi amigo el filósofo. Vendo bots rusos y chinos para posesionar la sinrazón #NoHayhambreEnVenezuela y #SomosLibresyDignos.