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Recibo un país hipotecado – Editorial Analitica.com – Viernes, 14 de junio de 2013

Fue la reciente afirmación de Nicolás Maduro, quién olvidó al decir que tenía un país hipotecado que esa hipoteca fue generada en los casi 15 años de gobierno revolucionario que resultan iguales a 3 periodos constitucionales de la era democrática

No nos estamos refiriendo a lo dicho hace lustros por el entonces Presidente Luis Herrera Campins, sino a la reciente afirmación de Nicolás Maduro, quién olvidó al decir que tenía un país hipotecado que esa hipoteca fue generada en los casi 15  años de gobierno revolucionario  que resultan iguales a 3 periodos constitucionales de la era democrática. En ese lapso no solo hipotecaron al país sino que destruyeron las instituciones, la infraestructura, la economía y la cohesión social.

Lo que más le impactaría a alguien que regrese a nuestro país  después de quince años, es la involución que se ha producido a todos los niveles. Lo primero que ese visitante observará será el pésimo estado de la infraestructura vial, luego se percatará del nivel alarmante de inseguridad, y si eso no fuese suficiente para alarmarlo verá unos precios escandalosos tanto en los hoteles como en los restaurantes ya que el buen hombre  no puede canjear libremente sus divisas por la moneda local y por lo tanto un almuerzo al cambio oficial le resulta más caro que  uno en Nueva York o en Tokio. Luego cuando vaya a un centro comercial a buscar productos venezolanos que le gustaban consumir se da cuenta de que ya no existen y además contemplará largas colas  de personas en las taquillas de pagos con carritos llenos de rollos de papel higiénico. Al ir  a cenar en casa de un viejo amigo,  de pronto, en medio de una amena conversación llena de gratos recuerdos de la Caracas de antaño se va la luz y quedan conversando por dos horas alumbrados solo por velas.

Al regresar al hotel y prender la televisión ve a una ministra de Sanidad diciendo que no hay epidemia de gripe aviar y que no resulta importante contabilizar los muertos sino enseñar a prevenir. El resto de la programación le resulta insulsa y en ningún canal puede ver crítica alguna al gobierno y de pronto tiene  la impresión de que se equivocó de ciudad y no está en Caracas sino en La Habana.