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Relaciones culposas

 

“Quizás lo más alarmante para Nicolás Maduro es que (…) el capaz líder opositor Henrique Capriles, ha estado ganando simpatías en la región”, afirmó en su editorial.

En este sentido, el diario, habitualmente muy crítico con Venezuela, remarcó que varios Gobiernos latinoamericanos “mientras evitan confrontación con Caracas, han dejado claro que ven la legitimidad del nuevo líder como cuestionable”.

Sin embargo, criticó The Washington Post, “un Gobierno ha decidido lanzarle un salvavidas: Estados Unidos”

En este sentido, cita la reunión del secretario de Estado de EE.UU, John Kerry, con el canciller venezolano, Elias Jaua, la pasada semana en el marco de la cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Guatemala.

Tras el encuentro, Kerry indicó que a la Administración Obama le gustaría encontrar “un camino de avance” con Venezuela y “progresar rápidamente en las designaciones de embajadores”, ya que sus respectivas legaciones diplomáticas carecen de ellos desde 2010.

The Washington Post precisa que “no hay nada malo, en principio, con encuentros diplomáticos o el envío de embajadores”, y valora “que el Departamento de Estado de EE.UU. se ha entrevistado con líderes opositores venezolanos y aún no ha reconocido los resultados de las elecciones electorales”.

No obstante, critica las palabras de Kerry ya que se “convirtieron en un precioso respaldo a Maduro” y lamentó que la Administración Obama aparezca dispuesta a dar el brazo a torcer en su afán por cultivar sus favores “sin tener en cuenta sus acciones”, al recordar las continuas acusaciones por parte de Maduro, desde la muerte de Hugo Chávez en marzo pasado, de injerencia de EE.UU en el país.

Por ello, concluye que la política estadounidense parece “buscar el reinicio de las relaciones por sí mismo, lanzada sin contemplar lo adecuado del momento o la causa de la democracia venezolana”. EFE