ROBERTO ENRÍQUEZ, PRESIDENTE DE COPEI: Debe prevalecer la comunidad de diferencias como dice el Papa
ELVIA GÓMEZ |  EL UNIVERSAL domingo 3 de agosto de 2014

Screen Shot 2014-08-03 at 10.13.34 AMCada vez que VP haga algo que ponga en riesgo la unidad le está pasando llave a la celda de Leopoldo

La estrategia es reivindicar la política de unidad nacional que incluya a los que vienen del chavismo

Roberto Enríquez, presidente del partido Copei, dice sentirse orgulloso de que esta organización, con 68 años de existencia, haya dado de entre sus filas a dos militantes que han conducido la Coordinadora Democrática (Enrique Mendoza) y la Mesa de la Unidad Democrática (Ramón Guillermo Aveledo). Afirma estar consciente de que tiene una “responsabilidad histórica con el país y quisiera estar a la altura”. Aboga porque los partidos aliados en la MUD retomen sus debates ideológicos de cara al país, como lo hizo Hugo Chávez.

“Nos han hecho creer que el dilema es o socialismo o capitalismo y en esa trampa hemos caído. El modelo macro político nuestro es el modelo del bien común, donde el ser humano sea emancipado de toda forma de servidumbre, de miseria, de opresión y explotación. Hoy el venezolano está siendo usado para la servidumbre del Gobierno, para profundizar la miseria social. Ahí es donde se tiene que rebelar la democracia cristiana y ser menos partido y asumir la política como una lucha misionera por la unidad nacional, peregrina por la paz, rebelde ante la injusticia”

-¿Qué futuro le ve a la MUD tras la renuncia de Aveledo?
-Nosotros tenemos que salvar a la Mesa, que es salvar el movimiento de unidad nacional. La Mesa es la respuesta al modelo hegemónico y sectario, pero el primer desafío es cómo construimos unidad nacional si nosotros nos presentamos llenos de esguinces. Yo soy un optimista razonable y creo que lo vamos a solventar. Si no, le haremos todo el favor del mundo a un pedazo del Gobierno. De la renuncia de Ramón Guillermo me siento corresponsable, todos lo somos. Él no es imprescindible, pero estoy seguro de que es insustituible. Ramón Guillermo le acaba de dar al país una lección moral que tiene pocos precedentes en Venezuela, nos dio una lección de grandeza y de humildad. La gran mayoría en la Mesa creíamos que él debía continuar, pero él sintió que estaba siendo parte del problema. Creo que él es el Fermín Toro de estos tiempos, y no lo hemos valorado. Como pasó antes con Enrique (Mendoza), salieron maltratados. No podemos convertir a la unidad en un trapiche de liderazgos.

-¿Qué propone para esta nueva etapa?
-La Secretaría Ejecutiva se terminó convirtiendo en el pararrayos de la Unidad. Ahora hay que revisar la Secretaría Ejecutiva y a toda la Mesa. Los dirigentes partidistas no podemos seguir escudándonos detrás de esa figura.

-¿Redimensionarla cómo?
-La Secretaría Ejecutiva tiene que mantenerse, pero de bajo perfil, coordinando. La vocería tiene que ser compartida entre los partidos, quizás rotatoria. Debemos abrirnos -no al nivel de conducción política- a diversos sectores de la sociedad que sean voceros de sus problemas. No se puede corporativizar a la oposición, pero sí se puede crear una coalición de lucha nacional coordinada.

-¿Qué provocó la crisis?
-La crisis revienta porque se rompe el código de honor, la regla no escrita que venía funcionando bien: lo acordado hay que respetarlo. La estrategia central, cómo se va a cambiar al Gobierno, no se puede debatir en público y eso viene pasando desde hace un año y pico. Pasaron dos cosas claves: la responsabilidad de Henrique Capriles -creo que hay que cuidarlo, pero él también se tiene que ayudar- cuando siendo él jefe de campaña -tarea que él pidió, no fuimos a ofrecérselo- planteó una estrategia de lucha que no la consultó con nosotros y que era el plebiscito. Él ya no era el candidato y ya no tenía el mandato, era jefe de campaña, un coordinador de equipo. Después vienen los otros compañeros y se lanzan con La Salida. Por eso no entiendo cuando Capriles y compañía critican a La Salida, porque La Salida y plebiscito son las dos caras de la misma moneda. Si el plebiscito hubiera tenido éxito ¿a dónde nos llevaba?, a buscar La Salida. A quienes participaron en las primarias de 2012 el país les dio una legitimidad tremenda, pero no entendieron la responsabilidad que tenían, y hablo de (Henrique) Capriles, Leopoldo (López), María Corina (Machado) y (Antonio) Ledezma. Desarrollaron una competencia absurda cuando necesitábamos espíritu unitario.

-Hubo quien planteó deslindar las estrategias incompatibles, pero eso se negó.
-Nosotros fijamos posición diciendo lo que digo ahora y me criticaron porque cuestionaba a Capriles y a Leopoldo. 

-Hay responsabilidad por omisión. No hicieron pública una reconvención firme.
-Tienes razón, pero si se hacía con unos también había que hacerlo con Capriles. Eran los dirigentes más importantes, imagínate la papa caliente que teníamos. En la Mesa la mayoría estuvimos en desacuerdo con el plebiscito y nos enteramos por TV. Nos faltó ser más firmes, pero, ¿cómo hacíamos?, ¿los botábamos a todos? No. Ahora la tarea es que todos rectifiquemos y que entendamos que no es la hora del partidismo sino del patriotismo.

-Desde la Mesa algunos han dicho que no entienden su posición. Abogó por los disidentes internos, luego envía una carta al diputado Diosdado Cabello pidiendo concordia y luego dijo que si la Mesa no llegaba a acuerdos se retiraba.
-Mi posición es absolutamente coherente. Yo no soy tan ingenuo para creer que Diosdado me iba a recibir con flores. Esa carta forma parte de una operación política nacional para comunicarnos con el chavismo llano. La unidad nacional no es para perseguir a nadie, pero eso no significa impunidad. Yo estoy aburrido de perder elecciones, de la derrota social de un pueblo, cansado de equivocaciones y que se digan cosas y parezca que yo también las pienso. Así como le escribimos a Diosdado, nos retratamos con María Corina. Rescatar la unidad es rescatar el pacto social de garantías y derechos establecido en la Constitución. Han satanizado a Diosdado y lo que él representa, cuando todos ellos van a ser necesarios para garantizar la gobernabilidad de la unidad nacional. Yo no planteo esa tontería de promover rivalidades entre Diosdado y Maduro, esos son chismes de pasillo partidista y es lo que han hecho ellos con nosotros por 15 años. Diosdado es un símbolo e ir a llevarle esa carta significa decirles: prepárense, que aquí vienen cambios.

-¿Cuándo será la próxima reunión de la Mesa?
-No se sabe cuándo, estamos teniendo reuniones bilaterales. Creo que debemos definir con claridad la estrategia.

-¿Y definir quién quiere estar allí y quién no?
-Eso a partir de la estrategia. Quien no esté de acuerdo con ella tiene todo el derecho de retirarse.

-En la reunión del lunes 28 se acordó antes que definir la estrategia, definir qué es la Mesa y qué es el Gobierno. A la Coordinadora Democrática se le fue la vida en eso y, además, ya la Mesa dio ese debate.
-En eso tienes razón. No estamos en Copei dispuestos a gastar nuestro tiempo en un debate nacional sobre quién sustituye a Aveledo. Tenemos una agenda que pasa por entender que el punto de quiebre del Gobierno es una victoria nuestra en las parlamentarias de 2015, lo demás es distraerse.

-¿Cuáles son los puntos de esa agenda?
-Construir unidad nacional, aunque nos traten mal Diosdado, Maduro, Jaua, etc. Tenemos siempre que tratarlos como adversarios y con respeto y eso pasa por tener un lenguaje distinto. Preparar una agenda de lucha para la victoria popular en la AN, construir una agenda política, social y económica que le dé carácter popular a lo que significa la victoria en las parlamentarias, y rescatar el respeto a los códigos de honor: respetar los acuerdos y respetar la estrategia.

-Si el objetivo deben ser las parlamentarias, ¿qué hacer con la constituyente?
-Hay que pedirle a Voluntad Popular que si en el seno de la Mesa la constituyente no tiene apoyo, la reconsideren. Si ellos quieren sacar a Leopoldo, la única cosa que podemos hacer es estar unidos. Cada vez que VP hace algo que pone en riesgo a la Unidad le está pasando llave a su celda. El papa Francisco en su última exhortación apostólica dijo: “la unidad prevalece al conflicto”. Él habla de que si uno se desentiende del conflicto este va a crecer y nos convierte en sus prisioneros, y es lo que nos está pasando en la Mesa. Hay que enfrentarlo y buscar un nivel superior de unidad. Debe prevalecer lo que el Papa llama la comunidad de las diferencias. Eso tenemos que hacerlo primero en la Mesa para hacerlo en Venezuela.

-¿Qué ánimo encuentra en las reuniones bilaterales partidistas?.
-He tenido buena percepción. Hay algunos factores con los que yo no coincido, que tienen un interés desbocado por un fulano deslinde. Nosotros tenemos que consensuar una política, revalidar lo que ya se discutió, construir condiciones de unidad nacional para ganar la Asamblea Nacional. Nosotros aprobamos por unanimidad “La mano tendida” que tenía como base la Constitución y esa es una agenda de lucha. 

-La Mesa no tiene tribunal disciplinario y a usted no le gusta “el fulano deslinde”, ¿cómo hacer que se cumplan los pactos si romperlos no tiene ningún costo político?
-Los acuerdos se toman por mayoría y se acatan por unanimidad. Esa es la regla de oro de la democracia y quien no esté de acuerdo está prescindiendo del esfuerzo unitario. Si no acata, decidirá. Así de sencillo.