Trino Marquez Cegarra @trinomarquezc | Antonio Ledezma

IberoamericanosTrino Márquez5/3/2015

El secuestro del Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, envía el mensaje definitivo: “aquí hay un solo y único poder”. Incapaces de enfrentar los problemas económicos quieren callar el malestar con el terror. Después de tres lustros de sacrificios y muerte la comunidad internacional reconoce que en Venezuela existe una dictadura. 2015 será otro año difícil, pero hay esperanzas.

Screen Shot 2015-03-06 at 11.11.43 AMContra Antonio Ledezma se perpetró un secuestro. Terrorismo de Estado puro y descarnado. Una operación brutal, calculada, que exaltó la violencia para aterrorizar. El propósito –entre otros objetivos más truculentos- es desestimular la participación de la mayoría de electores democráticos en los comicios legislativos. Ningún dirigente opositor estará a salvo –no valen clasificaciones artificiosas de duro, blando o intermedio- la dictadura exige incondicionalidad total. El gobierno admite a la oposición lo mismo que el enfermo acepta tomarse un remedio: con desagrado. La oposición no forma parte de la ecuación que hace de la democracia el sistema político en el cual los adversarios compiten por el favor popular en los procesos electorales y en la lucha cotidiana. La oposición es un polo que hay que derretir.

El propósito destructivo no se reduce a la élite política se extiende a toda la sociedad. Cualquier ciudadano que proteste puede ser víctima de la violencia. Screen Shot 2015-03-06 at 11.18.52 AMSi al Alcalde Metropolitano, la autoridad civil más votada del país después del Presidente de la República, lo trataron como si fuese un delincuente, qué puede esperar una persona normal que esté en desacuerdo con las políticas oficiales. El más cruel de los ejemplos lo tenemos en el asesinato del niño Kluiverth Roa, de 14 años, que atendía a un estudiante herido, le descerrajaron a quemarropa un tiro en la cabeza.

El gobierno –lo señalan todas las encuestas, incluidas las que trabajan para ellos- ha perdido el apoyo popular, pero conserva capacidad de fuego y de atemorizar. Fidel y Raúl Castro llevan 56 años tiranizando a Cuba, carecen de apoyo popular pero esa circunstancia no les ha impedido eternizarse en el poder. El pupilo venezolano aprendió la lección: es preferible ser temido que ser amado. El atropello a Ledezma, las amenazas a María Corina y al diputado Julio Borges, forman parte de la doctrina.

Al desvarío del golpe de Estado había que darle algún sostén para que el primer mandatario no quedara como un orate que además de pajaritos ve tucanes artillados. Había que impedir la banalización de la teoría del golpe. La víctima propiciatoria ideal era Antonio Ledezma, un líder incómodo, un guerrero que ha derrotado con votos a todos los candidatos rojos. Antonio ha sobrevivido en la Alcaldía Metropolitana a pesar de la guerra sin cuartel que el oficialismo le declaró desde el mismo día de su triunfo. El gobierno lo despojó de la mayor parte de sus competencias, incluidas las financieras, nunca le han trasferido la cuota que por mandato constitucional le corresponde. Ni aun así lograron doblegarlo.

Screen Shot 2015-03-06 at 11.19.08 AMNo se requieren excusas muy sofisticadas para cometer abusos. Maduro quiere demostrar que puede arrollar. El pretexto para secuestrar al alcalde Metropolitano fue baladí: haber suscrito el Acuerdo Nacional para la Transición, documento propositivo que señala una ruta democrática, pacífica y constitucional para resolver la grave crisis nacional. Maduro, en un alarde de impudicia, consideró que el documento era la señal para que se activara el golpe. Quién los entiende. Acusan a la oposición de limitarse a la crítica hostil sin sugerir ninguna alternativa de cambio. En ese texto se indica un camino a seguir.

Maduro actúa con arbitrariedad y cuenta con el apoyo del aparato del Estado: la separación de los poderes públicos hace mucho tiempo que desapareció en Venezuela. El secuestro y posterior traslado a la prisión militar de Ramo Verde está avalado por las instituciones que el chavismo ha creado y domina a su antojo. La Fiscalía General fue el órgano utilizado para acusar a Ledezma. El Defensor del Pueblo se ha limitado a decir que en el procedimiento se respetaron los derechos del alcalde y que este se encuentra en perfectas condiciones físicas. La mayoría oficialista de la Asamblea Nacional se negó a considerar la detención del burgomaestre. Las Fuerzas Armadas Nacionales, sin mencionar directamente a Ledezma, han ratificado en varias ocasiones el apoyo a su Comandante en Jefe. El Tribunal Supremo de Justicia todavía no se ha enterado de que el allanamiento a las oficinas privadas del Alcalde Metropolitano se efectuó sin orden de judicial ni de captura, tampoco ha visto el video donde se evidencia el trato humillante que recibió la autoridad. Falta el Consejo Nacional Electoral, pronto deberá aparecer impávido, quizás para anunciar la fecha de las nuevas elecciones metropolitanas.

Screen Shot 2015-03-06 at 11.19.19 AMLa saña asesina del gobierno ha trascendido definitivamente las fronteras del país. Por fin cayó la máscara. El Papa Francisco hizo el 1º de marzo un llamado a la paz y al cese de la violencia, durante el rezo del Ángelus en la Plaza San Pedro: “Rezo por las víctimas y, en particular, por el joven que murió hace unos días en San Cristóbal”.

Ledezma cuenta con el apoyo de millones de personas que lo respetan y admiran en Venezuela y el mundo. La reacción nacional e internacional ante el abuso del que fue víctima lo demuestra. Una moción presentada el miércoles 25 de febrero por el Partido de la Social Democracia Brasileña, recibió el respaldo de la casi totalidad de las 28 fuerzas políticas representadas en el Congreso. Aprobaron “moción de repudio” contra el Gobierno de Venezuela, al que acusan de “quebrar principios democráticos, con ofensas a las libertades individuales y al debido proceso legal”. Solo votaron en contra el Partido de los Trabajadores de Lula y Dilma Rousseff, el Partido Comunista do Brasil y el izquierdista Partido Socialismo y Libertad.

El Club de Madrid, organización integrada por unos noventa ex jefes Estado o de Gobierno, pidió respeto para los derechos fundamentales en Venezuela y subrayó la importancia de permitir que se ejerza una legítima oposición. Apunta que el ejercicio de la libertad de expresión, asociación y manifestación “están siendo conculcados en Venezuela” y pone los ejemplos: la prisión de Leopoldo López y Antonio Ledezma; así mismo, muestra su conmoción por el asesinato del niño Kluiverth Roa, de tan solo 14 años.

Screen Shot 2015-03-06 at 11.19.31 AMJuan Manuel Santos, presidente de Colombia, y José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, aunque suavemente, también han protestado. La oficina del Secretario General de las Naciones Unidas, BanKi-moon, expresó su preocupación. La prensa internacional ha sido muy clara en los editoriales de The New York Times y The Wall Street Journal. En España todos los medios dedican diariamente editoriales, noticias, reportajes, artículos y elocuentes gráficas de la situación en Venezuela.

De los libros

(En esta ocasión el espacio reservado para una cita bibliográfica relacionada con el artículo de la semana es cedido para divulgar unos párrafos de la carta de Antonio Ledezma)

Hoy me siento más que nunca firme y dispuesto a persistir en esta lucha por la libertad, amenazada por un régimen que pretende condenar a Venezuela a sufrir la fatalidad del atraso perpetuo.
Asumo como un honor estar reducido en esta celda que encierra mi cuerpo, pero sigue libre mi espíritu de lucha, que no se pierde en el dilema de escoger entre lo fácil o el camino difícil, porque mi conciencia me indica que sirvo al rumbo correcto. La cárcel es una vivencia intransferible, porque cuando se entrega la voluntad por una causa justa y noble a cada instante, se renuevan las fuerzas para levantar la cabeza y tener principios embanderados.
Estoy preparado mental y espiritualmente para soportar estas infamias y las penurias que deparan el hecho de estar preso injustamente,
No es hora de vacilar ni hacer cálculos de los que “nos pueda pasar o qué cargo podemos perder”, es más importante y por lo tanto superior preocuparnos y ocuparnos de evitar que la anarquía y el despotismo liquiden el civilismo republicano que con sensación de lejanía algunos evocan de Enero de 1958.
Perder a Venezuela es el único miedo que siento y ese sentimiento paradójicamente me nutre de coraje para no claudicar en la idea de soñar con mi Venezuela que está en el imaginario de la juventud que se desvive apasionada por la patria que merecemos.
Agradezco todas las manifestaciones de apoyo moral recibidas de mis compañeros y ciudadanos venezolanos y de otras partes del mundo, a quienes pido que no nos dejen solos en estas circunstancias aciagas.
No pido clemencia, simplemente, solidaridad oportuna para salvar la democracia en riesgo de desaparecer.
Conservo entero mi ánimo, porque ese es un recurso vital para no rendirse. Se puede perder la libertad personal, pero jamás el decoro, la dignidad, menos la fe y la esperanza, que son sentimientos poderosísimos capaces de doblegar el miedo con que pretenden paralizar a nuestro pueblo.
Hay que seguir luchando en la calle, cívicamente con la constitución en la mano y con la razón por delante, porque ellos tienen las armas, nosotros las ideas para unir a los venezolanos. La violencia son saltos al vacío que no conducen a ninguna parte.
Si de verdad quieren darme solidaridad y fuerzas sigan consolidando la Unidad creíble, coherente, franca, donde se reconozcan todos los liderazgos que interactuamos en la Mesa de la Unidad Democrática.
Pido que discutan en la MUD, la tesis constitucional de solicitar la renuncia de Maduro, porque esa vía es todo lo contrario a un “golpe militarista”.
Preparémonos para participar en unas eventuales elecciones parlamentarias pero con candidatos unitarios, unidos en consultas primarias y que además presenten al país un gran proyecto de rescate de nuestras instituciones.
Este régimen se sostendrá solo si nosotros nos dejamos paralizar de miedo y nos resignamos a ver cómo se desmorona la nación por cuyo mejor destino debemos movilizarnos.

Antonio Ledezma. Prisión Militar Ramo Verde, 22 de

febrero 2015.