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TRINO MÁRQUEZ Hay que parar el morbo de la división
Sábado 08 de Febrero de 2014 ESPERANZA MÁRQUEZ  |  TalCual

Screen Shot 2014-02-09 at 10.43.49 AMTrino Márquez, es sociólogo y doctor en ciencias sociales y en la actualidad director académico del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (CEDICE Libertad).

Distingue entre la oposición política y la social. La social es esa que se expresa casi diariamente en el país a través de distintas protestas por el desabastecimiento, la falta de seguridad, la ausencia de medicinas, la falta de agua, y la oposición política que es la que encarnan los dirigentes más importantes del país y cuya expresión organizada son los partidos políticos y la MUD.

¿Cuál debe ser el papel de ambas oposiciones? ­En la oposición política el esfuerzo supremo para impedir que cunda el morbo de la división porque si la oposición se fractura, se atomiza, por más profunda que sea la crisis económica, social e institucional, por más hondo que caigamos en esta crisis a la que nos ha conducido el régimen no será posible capitalizarlo y ocurrirá lo mismo que está pasando en Argentina, Bolivia, Nicaragua y Ecuador con la oposición que desapareció como alternativa de poder. Hay que evitar que priven los intereses personales y evitar que esas tendencias que apenas están despuntando se conviertan en corrientes fuertes.

¿Por ejemplo? ­El ataque de algunos dirigentes de la oposición a Henrique Capriles Radonski que es, desde mi punto de vista, injustificado e injusto, porque no se le reconoce el enorme mérito que ha tenido para recomponer, reconstituir a la oposición venezolana. Cuando Capriles enfrentó a ese monstruo que era Hugo Chávez, logró galvanizar a una oposición que estaba muy debilitada a pesar de que se habían realizado las elecciones primarias, pero HC aprovechó ese enorme empuje que le dieron las primarias para cohesionarla y mostrarla como una alternativa de poder y llegó al 7 de octubre en medio de condiciones muy difíciles porque luchó contra el ventajismo de todo el gobierno, de toda la maquinaria estatal, del CNE y con la manipulación que se hizo de la figura de Hugo Chávez con su enfermedad. Sin embargo, como lo admitió el propio Chávez, Capriles lo hizo salir, lo obligó a hacer campaña y le rasguñó la enorme popularidad que tenía y llegó a sacar la votación más alta que había obtenido un candidato opositor. Una vez muerto Chávez la oposición contó con apenas 6 semanas para hacer campaña y nadie se imaginó que el candidato Capriles podría hacer el papel que hizo, y todo indica que las elecciones se ganaron o por lo menos el triunfo de Nicolás Maduro fue cuestionado, dudoso y eso fue gracias al enorme esfuerzo y a la entrega de Capriles y frente a las elecciones más desiguales, más inequitativas que haya registrado un candidato a la presidencia de la República logró, en el peor de los casos, sacar la mitad de los votos y levantar el ánimo de la oposición. Luego vinieron las elecciones del 8 de diciembre y gracias al empeño que le puso Capriles, la forma como se comprometió en la campaña de las municipales la oposición logró sacar el 42% de los votos y ganar en ciudades importantes. Así que los ataques que ha recibido últimamente me parece que son injustificados y sobre todo injustos.

¿Qué plantean quienes lo adversan? ­Un debate absolutamente artificial y falso entre colaboracionistas y confrontacionistas. Aquí nadie está planteando confraternizar, ni conciliarse, ni humillarse frente a un gobierno de déspotas como es este gobierno cubano­venezolano, lo que algunos están planteando es que hay que tener un poco de paciencia, que hay que salir a encontrarse con esa oposición social que está resistiendo en las calles. Hay que evitar a toda costa las acciones temerarias, irresponsables porque la experiencia de nuestra oposición es muy triste en ese campo. Lo que hoy está planteado es que la lucha, la resistencia contra esta dictadura poscomunista tiene que hacerse con una estrategia, con un mensaje.

¿Qué debe hacer la MUD? ­Renovarse o relegitimarse; ampliarse para que nuevos sectores de la sociedad civil se incorporen, no debe ser nada más la expresión del mundo político sino del país, de su complejidad donde todos los sectores están resistiendo a la barbarie. Si la oposición no está cohesionada, unida en torno a la MUD, en torno a un proyecto de poder aquí puede ocurrir cualquier cosa y la oposición verá esto como una película, como un espectador sin posibilidad de intervenir.

¿Ve una salida? ­La ventaja es que tenemos líderes muy importantes: la MUD que se ha mantenido y que hay que preservarla y un pueblo que resiste, que lucha, que no está dispuesto a doblegarse, que no se ha rendido frente al abuso, al atropello y que no acepta la humillación frente a los tiranos Castro y por eso el compromiso de los dirigentes es no dividirse, deben mantenerse cohesionados siendo los líderes, los dirigentes de un pueblo combativo y aguerrido y dirigirlo con los instrumentos de la democracia y la Constitución.