Trump despide al director adjunto del FBI 26 horas antes de su jubilación
JOAN FAUS Washington 

Andrew McCabe fue el blanco habitual del presidente en las batallas políticas por el caso de los correos de Hillary Clinton

A 26 horas de jubilarse del FBI, Andrew McCabe fue despedido como director adjunto de la agencia policial. La decisión tiene un enorme peso político. McCabe era un blanco habitual del presidente Donald Trump, que le acusa de hacer una mala gestión del caso del correo electrónico privado de su antigua rival electoral, la demócrata Hillary Clinton.

McCabe anunció en enero su dimisión como número dos del FBI presionado por la ofensiva de Trump. Pero su salida de la agencia no se iba a hacer efectiva hasta este domingo para poder recibir sus beneficios completos de jubilación tras dos décadas en la agencia.

Sin embargo, tras días de especulación, el fiscal general Jeff Sessions, del que depende el FBI, anunció la noche de este viernes el cese de McCabe.

En un comunicado, Sessions aseguró que una investigación interna ha concluido que McCabe hizo una revelación no autorizada a medios de comunicación sobre la investigación del FBI a la Fundación Clinton. La agencia no halló nada delicitivo en ese caso ni en el del correo privado que usó Clinton como secretaria de Estado. Según Sessions, McCabe tampoco fue sincero con los investigadores que analizaron después la filtración periodística.

El despedido lo niega y aseguró que su cese se debe a la guerra de Trump contra el FBI. McCabe era la mano derecha de James Comey, que en mayo fue despedido por el presidente al frente de la agencia cuando investigaba los lazos rusos de Trump.

Trump y su entorno habían dudado de la imparcialidad de McCabe por estar casado con una excandidata demócrata en unos comicios locales en Virginia. También le habían acusado de hacer una mala gestión del caso de Clinton. Y de, en la investigación de los lazos rusos de Trump, intentar contratar al autor del denominado informe Steele, un espía británico que elaboró un dossier con acusaciones explosivas, entre ellas que el republicano podía ser objeto de chantaje de Rusia.