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VENEZUELA Continúa la desmedida represión de las fuerzas del orden contra los manifestantes

Las Damas de Blanco también marchan en Caracas

  • Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, encabezó la marcha de las mujeres opositoras

  • La protesta femenina centró una nueva jornada de repulsa contra la represión del gobierno

María Corina Machado, (c-d), y la esposa Leopoldo López, Lilian...María Corina Machado, (c-d), y la esposa Leopoldo López, Lilian Tintori (c-i), en la manifestación, en Caracas Efe

“No somos el país que baila mientras lloramos a los muertos”. Lilian Tintori encabezó ayer la marcha de mujeres opositoras en Caracas, que intentó ser un remedo multitudinario del paseo que todos los domingos realizan las Damas de Blanco en La Habana. Ella también tiene su preso político: su marido Leopoldo López, líder radical del antichavismo, encarcelado desde hace 8 días en la prisión militar de Ramo Verde.

“En cada una de nosotras están las madres que perdieron un hijo”, añadió la diputada opositora María Corina Machado, blanco de nuevos ataques en la sesión parlamentaria del martes. Otra mujer, la chavista Tania Díaz, la denominó “jinetera (prostituta) del Imperio” para escándalo de la mitad del país, que se niega a acostumbrarse a los insultos y amenazas que proceden del oficialismo.

La protesta femenina se multiplicó por todo el país, centrando una nueva jornada de repulsa contra la represión del gobierno. Muchas pancartas y muchos rezos, que no evitaron dos enfrentamientos en la manifestación de la capital. La primera embestida provino de un edificio de la Misión Vivienda, de titularidad pública. Allí, varios vecinos gritaron e insultaron a las mujeres, a la vez que les lanzaron piedras y botellas de agua.

‘¡No volverán, no volverán!’

La segunda agresión sucedió a mitad del recorrido, de seis kilómetros y que acababa frente a un establecimiento militar, cuandoun grupo de motorizados provocó con sus gritos (“¡No volverán, no volverán!”), a la vez que aceleraban de forma chulesca los motores.

Insultos, amenazas y agresiones que contrastan con la pretendida conferencia nacional de paz convocada para ayer por Nicolás Maduro. Una cita en la que, una vez más, no participó la oposición.

“No nos prestamos para lo que derivará en un simulacro de diálogo que desemboque en una burla a nuestros compatriotas. Es hora de afrontar la dura realidad y hablarnos sinceramente”, acotó Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática.

“No formaremos parte de ninguna comparsa por la paz”, añadióHenrique Capriles, gobernador de Miranda. “Nicolás ha convertido el Palacio de Miraflores en una sala de fiestas, todas las tardes hay fiesta en cadena de radio y televisión”, criticó el líder opositor.

El chavismo ha transformado la celebración del carnaval en motivo de guerra política, empeñado en acabar así con las protestas que ya cumplen tres semanas. “La oligarquía le quiere quitar su carnaval al pueblo”, repitió ayer el primer mandatario, tras recibir en la sede presidencial a trabajadores agrícolas en la contramarcha del día. “Quitarle al pueblo su carnaval es fascismo”, insistió. El presidente ha decretado que hoy y mañana sean días festivos, para así alargar el tradicional asueto carnavalesco, cuyo inicio tradicional sería el sábado.

Cada vez son más los detenidos

“Quieren quitarnos la Navidad, los alimentos, el gas, la gasolina, la vida, los carnavales… ¡Ahora también quieren quitarnos la paz!”,destacó muy enfadado Diosdado Cabello, cabecilla del ala militar de la revolución. Para el también presidente de la Asamblea, “la ausencia de la MUD en la conferencia por la paz demuestra su participación en el golpe de estado”.

Mucha paz y pocas nueces. Las cifras aportadas por el diputado opositor Miguel Pizarro confirman la desmedida represión de las fuerzas del orden contra los manifestantes. Al menos 720 personas fueron detenidas, una cifra que engorda día a día. Hasta 300 siguen en espera de audiencia y 56 sufren privativa de libertad.

Pizarro desveló que la policía detuvo a personas en pijama, que se encontraban en la entrada de sus edificios observando la protesta. A otros les persiguieron hasta sus hogares. “Nadie puede justificar que haya jóvenes con desfiguraciones en su rostro”, denunció.

El Foro Penal Venezolano ha reportado a la Defensora del Pueblo 33 casos de tortura y siete asesinatos confirmados.