YOSSELYN TORRES @yjtorres11 | Oscar Schémel -Presidente de Hinterenlances: “Es evidente que la valoración de Maduro ha caído”
Viernes 31 de Julio de 2015|TalCual

Screen Shot 2015-08-02 at 3.01.55 PMOscar Schémel, comunicador social. Polémico analista de datos que prende la mecha en la oposición cuando dice que el chavismo sí tiene estructura política.

Lo acusan de “vendido y propagandista”. Pero él se defiende. Schémel jura que a él no le paga el Gobierno.

Y llama idiotas a los políticos que compran encuestas para ganar adeptos.

Se acercan las parlamentarias y aumenta la crispación, y Schémel está en el ojo del huracán por ser el presidente de la encuestadora más citada por el chavismo.

-Hinterlaces publica que 59% de los venezolanos prefiere la continuidad de Nicolás Maduro, pero Datanálisis e IVAD reportan el respaldo presidencial entre 25,8% y 30%. ¿Por qué los números de ustedes favorecen al Gobierno? – Cuando lees la nota completa te das cuenta que no se habla de 59% de respaldo. La situación es esta: la correlación de fuerza electoral beneficia a la oposición en este momento. Hay descontento, malestar e incertidumbre por la situación económica. La gente se preocupa por el porvenir. Aún así los niveles de esperanza son altos, eso quiere decir que el venezolano no busca un culpable, busca soluciones.

Hoy la economía le preocupa a ocho de cada 10 venezolanos. Y el gobierno es más vulnerable. Sin embargo, en el mismo estudio que favorece a la oposición cambiamos los marcos.

Preguntamos: `¿Qué prefiere usted, que el presidente Maduro resuelva los problemas económicos o que venga un gobierno de oposición?’. Ahí la brecha se invierte. 59% prefiere que Maduro solucione y solo 32% quiere que asuma la oposición. Pese a que los números favorecen al sector opositor, no es alternativa. Solo recoge el descontento. 20% simpatiza con los partidos sumados en la Mesa de la Unidad y 38% con el PSUV. Más que un líder la oposición necesita un mensaje.

-¿Cuando Datanálisis dice que Maduro tiene 25,8% de apoyo qué piensa usted? -Evidentemente la valoración de Maduro ha caído. Hinterlaces lo evalúa todas las semanas y vemos que el respaldo al presidente oscila entre 33% y 37%.

– ¿Usted vislumbra la remontada del chavismo en las parlamentarias del 6 de diciembre? – Esas encuestas nos indican por qué el chavismo tiene la capacidad de recuperarse. Cada vez que el Gobierno toma una medida que impacta en la vida del venezolano ves que la popularidad de Maduro crece. Ahí está el Dakazo’ y las acciones contra eldecreto Obama’. Todas las acciones que entregan banderas y luchas a los chavistas hacen que el respaldo suba.

Hay que esperar qué medidas va a tomar Maduro (de cara a las parlamentarias), que deben ser contundentes.

Para el Gobierno la tarea es restablecer la confianza, no solo tomar medidas. Las medidas no son malas ni buenas, todo depende de cómo se comuniquen. Si es así, quizás el chavismo tenga posibilidades de cerrar la brecha. Debo señalar que la mayoría de las encuestadoras hemos presentado cifras nacionales, y estas no son elecciones nacionales. Como son comicios locales, puede influir la maquinaria electoral, el impacto de las misiones, el desempeño de los alcaldes y gobernadores y el clientelismo.

– ¿Es bueno plantear las parlamentarias como un plebiscito? – Para la oposición es fundamental plantear en la campaña los problemas nacionales.

– Usted dice que los `ninis’ desaparecieron. ¿Cómo explicar eso en un país polarizado? Hay épocas en las que el 40% de los venezolanos se ha ubicado en ese grupo. Hinterlaces identificó el fenómeno de los ninis en 2002. Pero el país no es el mismo. ¿Qué estamos observando? Ha caído el nivel de bienestar. Vemos un nuevo mapa de movilización política, donde los sectores moderados y desradicalizados de ambos bandos se están moviendo al centro. Ese centro no es un espacio de independientes, sino de tolerancia. Estos sectores moderados y desradicalizados se encuentran en una sola visión de país y sociedad. Los opositores entienden que la empresa privada sola no puede y el chavismo ve que el Estado solo tampoco puede. Aspiran un país con igualdad, justicia, de participación y reconocimiento de los más pobres.

Ahí entra la eficiencia y el bienestar material, economía mixta y estímulo de las inversiones. Existe una revalorización utilitaria de la empresa privada para reducir los niveles de desabastecimiento. Exigen un Estado fuerte. Ese grupo está muy influenciado por el legado del comandante Chávez. La batalla ideológica la ganó el chavismo porque muchos de los que no son chavistas comparten su postulado. Hubo un discurso incesante y programado que cambió los repertorios simbólicos y lingüísticos. Los seres humanos pensamos con palabras y durante 15 años gobernaron las palabras.

– ¿Cómo es eso que el chavismo ganó la batalla de las ideas cuando se intentó imponer el socialismo y el venezolano solo piensa en hacer dinero? Hay más corrupción. – El chavismo gana la batalla de las ideas porque su sistema de un Estado fuerte y justicia social prevalece.

Venimos de una etapa donde el neoliberalismo nos anunció un mundo sin Estado y sin ideología. Ahora la tendencia es una vuelta al Estado y la ideología. Hoy los venezolanos está en desacuerdo con la privatización de Pdvsa, Cantv y Corpoelec. Tres de cada cuatro venezolanos prefieren la economista mixta. La revolución también elevó los niveles de consumo con la repartición de la renta petrolera. El país es consumista, y es por eso que ante la crisis se demanda mejor calidad de vida con producción y empleo. Las conquistas simbólicas están ahí.

-¿Venezuela es qué, socialista o capitalista? – Hay un desplazamiento, no al centro, se ubican en un espacio de tolerancia que hace síntesis de ambas propuestas. Se puede mezclar la sensibilidad de la izquierda con el pragmatismo económico de la derecha. Más que una polarización de modelos, vemos una síntesis de modelos. No obstante, en el punto de vista político, tienes que mantener la polarización. Debes tener un rival.

– ¿Con ese pasticho ideológico se puede salir de la crisis? El venezolano respalda en este momento un modelo la economía mixta, con un Estado fuerte y la participación de la empresa privada. El país superó el viejo modelo económico donde el mercado lo era todo. La izquierda carece de discurso económico, por eso los saltos que hacen izquierdistas hacia el modelo neoliberal, como le ocurrió a Teodoro (Petkoff). O la socialdemocracia, que en lugar de diseñar un sistema propio fue de un estatismo absoluto al neoliberalismo.

– ¿Quiénes se creen el cuento de la `guerra económica’ de Maduro? – Lo cree el 37% de los venezolanos. Ahí también tiene que mejorar el discurso.

– ¿En algún momento la gente le creyó a Maduro lo de la guerra </b><b>económica’?</b> - Según las medidas que tomara el Gobierno, subió un poco más de 40%. Es que no tienen argumentos, deben ser más persuasivos para vender laguerra económica’.

– Hay una crisis de liderazgo y por eso no asumen los riesgos para resolver los problemas. El Gobierno le teme al aumento de la gasolina. ¿Hinterlaces ha medido las consecuencias de ese ajuste? – El 60% de los venezolanos respalda el aumento de la gasolina. Pero preocupa el impacto inflacionario y el uso de los recursos provenientes de ese incremento. Yo creo que es hora de hablarle claro al país. La gente está dispuesta a entender y a participar en los procesos de recuperación.

– Maduro anunció que en 2016 Venezuela saldrá de la crisis. – Sí, pero hay que construir una narrativa que persuada, enamore y movilice. Existe una ausencia en el Gobierno de un discurso económico, vacío que está llenado el sector empresarial. La empresa privada hace propuestas. Ellos adversan de manera vigorosa el discurso oficial. La oposición está ausente del debate económico.

– ¿La falta de decisión perpetúa la crisis? – El comandante Chávez dejó unos estándares de liderazgo. El líder casi religioso, que cambió la cultura política de Venezuela es difícil que regrese. Ahora la gente no busca un líder religioso, sino un líder ejecutor. Maduro está en capacidad de asumir ese liderazgo porque es el único referente. Todo el mundo está pendiente de lo que va a decir. Cuando un líder de la oposición dice que va a hacer anuncios económicos nadie se entera.

Aunque el gobernador de Lara, Henri Falcón, se perfila como un referente.

Él, sin discurso estructurado, ha crecido. Eso indica que la gente está mirando para los lados, necesita que le hablen del porvenir y las soluciones.

El gobernador de Miranda, Henrique Capriles, desciende en las encuestas porque está ausente del debate nacional. Tiene un discurso accidentado.

Leopoldo López es un referente en la oposición, pero es rechazado por el resto del país. Divide. Del lado del chavismo, Diosdado Cabello es uno de los dos líderes, pero el más fuerte es Maduro.

– A Hinterlaces le cuestionan su metodología aplicada en las encuestas, porque “hace llamadas telefónicas”. ¿Cómo se defiende? Nosotros tenemos tres mecanismos. Encuestas por muestreo nacional en entrevistas directas en hogares.

Otro mecanismo son las encuestas por muestreo nacional mediante entrevistas telefónicas, como ocurre en la mayoría de los países del mundo, con una base de datos de 10 millones de números telefónicos estratificados. Hay sitios en los que es imposible hacer encuestas directas. En El Cafetal y Country Club es difícil que abran la puerta. También es complicado ir a Guaremal en Los Teques, donde no entra ni la policía. Tenemos también los `focus group’. No puede haber estudios cuantitativos sin los cualitativos, para descifrar las cifras.

¿La gente critica? Eso lo hacen los políticos que se ven desfavorecidos en los resultados.

– ¿Le molesta que digan que Hinterlaces es chavista? – No, siempre lo han dicho. Desde 2003, el partido MAS contrató un estudio que presentamos a toda la oposición. Dijimos lo que estaba pasando con el chavismo, sobre todo explicamos los lazos afectivos entre el presidente Hugo Chávez y los sectores populares. Cuarenta dirigentes -menos uno- que estuvieron ahí nos acusaron de chavistas. Somos la única agencia de inteligencia que ha estudiado el tema a fondo. Fuimos los únicos que dijimos que la oposición ganaría con un punto más de votos, y que obtendría entre 66 y 69 curules en las parlamentarias de 2010. Además reportamos, una semana antes de las presidenciales de abril de 2013 que Maduro perdía un punto por día y explicamos por qué.

– El cambio en la línea editorial de Globovision fue vinculado a su incorporación a la directiva de ese canal. Que se vetó a Henrique Capriles y a otros dirigentes de la oposición. – Capriles se autoexcluyó de Globovisión. Yo lo invité a mi programa (Análisis Situacional) y me dijo que no. También invité a Henri Ramos Allup y a Julio Borges.

– ¿Usted cree que el periodismo que se está haciendo hoy en día es oportuno?
E n Venezuela hay una democratización de los medios, una renovación de las élites como nunca se había visto. Esas élites venezolanas insensibles que no les importó si la gente estaba pasando hambre. Ojalá que en este nuevo mapa de élites surja una burguesía más humanista. Hay muchos medios que han cambiado de dueño. En Globovisión hay unos dueños humanistas que están invirtiendo en el país y no en Miami.

– ¿Usted cree que este periodismo que se ejerce en Globovisión es el que se debe hacer? – Es mejor al que se hacía antes. Teodoro (Petkoff), y lo recuerdo porque me encanta cómo identificaba ciertas situaciones, acusó a la burguesía venezolana de garimpeira. Y también criticó a los medios. Es una relación muy difícil entre los medios, Gobierno y políticos. Aquí presiona todo el mundo. Cualquier pendejo con algún tipo de poder presiona. La vieja Globovisión no tenía periodistas, sino dirigentes políticos. Julio Borges (coordinador nacional de Primero Justicia) comentaba que se le habían cerrado puertas, pero que ahora están más en la calle.

– Es interesante que Hinterlaces se haya convertido en la encuesta referente de José Vicente Rangel en su programa televisivo. ¿Hay intercambio de intereses? – Es importante porque José Vicente Rangel impacta en toda la sociedad.

Pero que quede claro, Hinterlaces no tiene ni una sola cuenta del Gobierno ni partidos políticos. Así como la oposición sospecha que somos chavistas, el chavismo también sospecha que somos de oposición, y eso es bueno. (SIC)

Significa que lo estamos haciendo bien. Todos nuestros clientes son empresas privadas nacionales e internacionales. No hay cuentas de alcaldías ni gobernaciones y no las queremos por razones técnicas, los políticos no pagan. Son unos maulas. Y aprovecho para decir esto: el que pague para manipular una encuesta está loco, está botando la plata. Un sondeo no modifica la intención de voto del venezolano.

La gente está informada, consciente y politizada.