ZONA FRANCA Guerra por el poder en la oposición ||| Venezuela, la crisis que no cesa
MundoGINA MONTANER 9/8/2015

Screen Shot 2015-08-09 at 6.57.02 AM

La oposición protesta contra el hambre, el hampa, por la libertad, por la unidad

Su propósito es proyectar una imagen de armonía de cara a las elecciones parlamentarias

Sin embargo, el bloque antichavista se agrieta con pugnas internas

Han transcurrido casi 16 años desde que se instauró el chavismo en Venezuela. Su iniciador, Hugo Chávez, ya no está, pero su legado envenenado se ha esparcido como un mal que carcome los cimientos de lo que queda de un país sumido en el caos y la escasez a pesar de sus inmensas riquezas naturales.

Una vez más la oposición venezolana ha salido a protestar “contra el hambre, el hampa, por la libertad, por la unidad”. El propósito es el de proyectar una imagen de armonía de cara a las elecciones parlamentarias que en diciembre conformarían la Asamblea Nacional para los próximos cinco años. Sin embargo, lejos de mostrarse unido frente al Gobierno de Nicolás Maduro, el bloque opositor se agrieta con pugnas internas.

No es buen momento para que en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se desate una guerra por el poder. Son malos síntomas la expulsión de la fuerza política de COPEI y el malestar que ha generado la elección de María Corina Machado (una de los opositores inhabilitados por el gobierno para presentarse a los comicios) de una sustituta, la académica Isabel Pereira, que la MUD ha rechazado. El propio secretario ejecutivo del bloque opositor, Jesús Torrealba, ha anunciado que por consenso se postularía Freddy Guevara, representante de la facción Voluntad Popular, cuyo líder, Leopoldo López, permanece encarcelado.

Una oposición debilitada marcha en un país donde la población está más pendiente de las colas que ha de hacer para encontrar víveres, que de unas elecciones en las que el Gobierno rechaza la presencia de observadores internacionales y que se realizarán bajo los métodos de coacción a los que recurre el chavismo. El propio Maduro ha dicho que si el pueblo “se confunde” al votar, “ese día empezaría una revolución y le verían la cara a Zamora, a Simón Bolívar y a Chávez en la calle.”

Screen Shot 2015-08-09 at 7.06.21 AMLa oposición venezolana sufre la fatiga del acoso constante de un régimen que ha encarcelado a sus dirigentes, que ha disparado contra los estudiantes en las protestas y que hasta el día de hoy persigue y condena al exilio a sus detractores. No es extraño que la MUD muestre señales de erosión y extravío en un camino que se eterniza y parece no tener avenidas para un cambio.

Lo mismo le sucede a los venezolanos de a pie, cuyo impulso básico, más allá de la militancia política, es el de salir cada día a patear las calles no para sumarse a una manifestación, sino para agolparse en establecimientos con estantes semivacíos y contar los bolívares que ya no son suficientes para vivir con una inflación anual del 120% que podría alcanzar 200% antes de que finalice el año.

El chavismo se ha reducido a un laberinto de pobreza y represión del que nadie sabe cómo salir. Ni siquiera quienes impusieron esta distopía populista hace ya dieciséis años.